domingo, 7 de febrero de 2016

El gobierno argentino rediseña la estrategia diplomática para abordar integralmente la cuestión Malvinas


El Gobierno cambia la estrategia para encauzar el reclamo por Malvinas

Diálogo directo con Gran Bretaña y trabajos conjuntos en el Atlántico Sur, parte del plan diplomático.

Mauricio Macri planea dar sus primeros pasos hacia la refundación de las relaciones con el Reino Unido en el marco del reclamo por la soberanía de las islas Malvinas. El Presidente prometió un nuevo tipo de vínculo para dejar atrás la estrategia confrontativa que caracterizó a la etapa kirchnerista. En línea con esa idea de renovación, las autoridades de la Cancillería y de la embajada argentina en Londres iniciarán un camino que incluye entablar una relación estrictamente con Gran Bretaña, eludiendo a los kelpers, y encarar actividades conjuntas en el Atlántico Sur.
Según pudo averiguar LA NACION de fuentes de Cancillería, la estrategia del gobierno argentino incluirá proponer un diálogo directo con Gran Bretaña y dejar de lado la participación de los isleños en las negociaciones por la soberanía sobre Malvinas. El modo de acercarse a los llamados kelpers no los pondría como protagonistas de los planteos por la soberanía, sino que se limitaría a abrirles las puertas para que puedan acceder a formación educativa en la Argentina.
Una de las propuestas más fuertes que se pondrán en marcha en la nueva etapa es intentar que nuestro país y Gran Bretaña realicen tareas conjuntas en la zona del Atlántico Sur. Esos trabajos podrían consistir en exploraciones con fines científicos en la Antártida.
La idea de la diplomacia argentina es que estas tareas se desarrollen sin incluir el análisis de la cuestión de fondo de la soberanía sobre el archipiélago. La estrategia del Gobierno es que la cooperación se produzca en el marco de proyectos conjuntos "en el Atlántico Sur", sin nombrar a las Malvinas en esa etapa del vínculo entre los dos países.
Al frente de esta nueva estrategia nacional en el tema Malvinas estará el flamante embajador en Londres designado por Macri. Se trata de Carlos Sersale Di Cerisan, quien era embajador en Sudáfrica, y reemplazó a Alicia Castro en Londres.
La canciller argentina, Susana Malcorra, dejó traslucir parte del plan del Gobierno para la relación con los británicos en una entrevista que concedió a LA NACION días antes de que Macri asumiera su mandato. "El Presidente quiere ver el tema del Atlántico Sur en su globalidad porque allí hay muchos temas que preocupan. Hay toda un área relacionada con el tema Antártida. No vamos a negar nuestros reclamos, pero lo haremos en el contexto de que ése es un tema de las relaciones con Gran Bretaña, pero que no lo es todo", dijo Malcorra.
El pasado 3 de enero, cuando se cumplieron 183 años de la usurpación británica de las islas, la Cancillería emitió un comunicado en el que "invita al Reino Unido a reanudar las negociaciones con miras a resolver -a la mayor brevedad posible, y de manera justa y definitiva- la disputa de soberanía sobre las islas Malvinas".
Los diálogos entre diplomáticos argentinos y británicos ya habrían dado un primer fruto para nuestro país. Con aval de Gran Bretaña, la Cruz Roja podría desembarcar en Malvinas e intervenir para proceder a la identificación de las tumbas NN de soldados argentinos caídos en combate en la guerra de 1982.
Además, en la búsqueda de favorecer un clima de mayor distensión, el nuevo embajador argentino habría tenido contactos informales para pedir la desmilitarización británica del Atlántico Sur, ya que la Argentina no es un riesgo por su postura pacífica para encarar el conflicto por Malvinas.

Puertas adentro

Para el Gobierno, la estrategia con los británicos incluye una pata estrictamente nacional. Uno de los puntos a trabajar en este sentido, según pudo averiguar LA NACION, es que haya una postura unificada de todos los sectores políticos argentinos, consensuada con la oposición.
La Secretaría de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los Espacios Marítimos Circundantes, que durante el kirchnerismo condujo Daniel Filmus, cambiará de denominación. Pasará a llamarse, simplemente, Secretaría de Malvinas y la Antártida.

El encargado de la nueva política

Carlos Sersale Di Cerisan, Embajador en Londres.
El representante diplomático argentino encabezará la nueva estrategia desde su nuevo destino diplomático. Esto incluye pedir a Gran Bretaña que desmilitarice la zona del Atlántico Sur y un acuerdo, con aval británico, para que la Cruz Roja pueda identificar tumbas argentinas NN.

Fuente: La Nación, domingo 07 de febrero de 2016