miércoles, 20 de abril de 2011

Semblanzas de nuestros héroes caídos en Malvinas II. Sargento Mario “Perro” Cisnero

"No se rendirme. Después de muerto, hablaremos"


...Silencio y oscuridad en la habitación del "Perro" Cisnero. Es muy tarde ya y no puede conciliar el sueño pensando en la guerra. Las horas de la noche se han transformado en un largo suplicio de insomnio. Es que los verdaderos hombres de armas forman una jerarquizada hermandad en donde los sufrimientos de uno son los de todos. Y por eso, la lejanía de las islas no lograba más que aumentar sus padecimientos.
No soporta más la cama. Las sábanas están demasiado tibias mientras que la turba es demasiado fría. Se levanta. Se coloca las medias blancas, la camisa verde, el pantalón de combate, los borceguíes. Va al baño. Se lava, peina y cepilla los dientes. Vuelve. Se coloca el pullóver y la chaquetilla de combate. Se ajusta los borceguíes y se encastra el cinturón. Mira la hora: la una de la mañana en punto. Ya está listo. ¿Listo para qué?. No sabe la razón, pero está listo. Toma su silla y se sienta frente a la pequeña mesa de la que dispone en su cuarto. Abre la libreta de anotaciones en una hoja al azar y lee la frase que más le gusta: "Mi respuesta: No sé rendirme. Después de muerto, hablaremos".
Golpean la puerta.
Cisnero: -Sí, ¿qué pasa?
Oficial de Servicio: (entra) -acabo de descifrar un mensaje en clave. Lo convocan para que se presente inmediatamente a la Escuela de Infantería. Aquí está el texto.
"A partir de la recepción de la siguiente orden, deberá presentarse primer medio Escuela de Infantería de combate, con casco, equipo de campaña, dotación reglamentaria, pistola según corresponda. Dejar declaración firmada para recibir haberes."
El Oficial de Servicio se va.
Cisnero no lo puede creer. Lo convocan junto a todos los comandos de la unidad. ¿Para qué otra cosa que para ir a la guerra? Por fin...
Lo demás es rápido.
Ahora sí las horas son fugaces. Prepara todo el equipo que tiene a mano. Duerme. Al levantarse sigue preparando su equipo. Se despide de todos sus superiores y amigos y a la noche sale para Buenos Aires. Llega a la Capital de madrugada y se dirige a la casa de Héctor, su hermano. Allí le cuenta la orden recibida y se alegran juntos porque es lo que Mario desea.
Ese día lo dedican a comprar algunas cosas que necesita para llevar a Malvinas y para hablar. Se queja de que la superioridad recién disponga formar otra compañía de comandos. Es, para él, una muestra de la improvisación con que se está conduciendo la guerra. Y se preocupa por la posibilidad de nos ser del todo fiel al lema de su especialidad: ¡Dios y patria o muerte!
Pero también se preocupa por su familia. Le deja a Héctor indicaciones sobre sus efectos personales. Además se pone de acuerdo con su hermano para decir ante sus parientes que iba a hacer un curso para que no se preocupen demasiado. Porque dentro de su alegría por ir al combate, siente una profunda pena por la inquietud y desasosiego que ocasionara a los suyos... aunque entienda que esto es inevitable.
Al otro día, se levantan muy temprano, desayunan y Héctor lo lleva en su coche hasta la estación de subte, para conducirlo al tren que lo llevaría a la Escuela de Infantería. Llovizna y esto le pone un toque gris a la despedida. El viaje corto es silencioso. El guerrero siente cada vez más la necesidad de partir hacia el combate y tal vez adivina su próximo fin.
Llegan a destino. Mario se abraza a su hermano. Se baja y antes de separarse del coche, se asoma por la ventanilla y le dice:
-Yo rendido no vengo. O ganamos o no vuelvo vivo.
Y se fue. Entre la sorpresa y la parálisis de Héctor Cisnero. Entre la llovizna y el frío de la madrugada porteña. Entre la incertidumbre y la ansiedad por el futuro de la Patria. Sólo él sabe que no volverá. Y esto no le importa. Porque otros son los deseos de un hombre al que se le acaba la existencia y -como diría el poeta- seres de esta talla pueden temerle a la vida, pero no a la muerte.
En la Escuela de Infantería la actividad es febril. Aún en medio de los saludos por el reencuentro entre los viejos camaradas comandos. El Mayor Rico y sus capitanes son un remolino que convierten cada rincón del Instituto en un pequeño campo de batalla.
Cuando van a retirar armamento tiene lugar la situación que sigue:
"En esos momentos, se adelantó el Sargento Mario Cisnero. El célebre Perro, temible instructor de los cursantes, y pidió ser apuntador de la MAG. Retiró una de éstas, se tiró cuerpo a tierra y comenzó a revisarla en sus menores detalles. El acto revelaba al observador avisado una serie de características de Cisnero: su espíritu de sacrificio, porque era cargar en las marchas con mayor peso; una disposición favorable al conjunto, desde que es un arma que apoya a las otras; y por último, su desprecio por el peligro, ya que la ametralladora, atrae el fuego del enemigo. Fue en tales circunstancias que el Sargento Cisnero cambió (...) frases (...) con su antiguo alumno, el Teniente Primero Losito (...):
-Vamos a ver ahora, Perro, cómo te portás en la guerra.
Este se puso súbitamente serio y le respondió:
-Pierda cuidado mi Teniente Primero, que ahora vamos a ver quiénes son realmente los buenos..."
El 26 de mayo el Mayor Rico recibe la orden de pasar a las islas con su subunidad. Esto significaba mandarlos antes del plazo previsto pero ya estaban listos. Se dirigen a Comodoro Rivadavia y de allí a las islas. Por un desperfecto mecánico casi deben volver, pero lo solucionan y siguen rumbo a Malvinas.
En las islas los comandos de la Compañía de Comandos 602, desde el principio, reciben una gran cantidad de misiones. El 29 de mayo, la primera sección al mando del Capitán Vercesi sale en dirección a las líneas de avance inglesas para explorar y enviar informes sobre los movimientos enemigos. No vuelve a saberse de ellos hasta que finalizan las hostilidades, ya que son los que protagonizan el combate de Top Malo House.


También se planea adelantar elementos de comandos para ocupar un arco de alturas que circunvale a distancia la capital del archipiélago; enviando tantas patrullas como elevaciones, permanecer en dichos cerros para dejarse sobrepasar por el avance inglés e informar a Puerto Argentino sobre el enemigo, para después atacar por su retaguardia. Pero las posiciones que intentan ocupar los comandos ya están ocupadas por los británicos y éstos atacan a los argentinos con diferentes resultados. Además se les ordenan varias misiones de exploración (cuyos datos obtenidos no eran creídos por nuestros generales) o de combate, como la emboscada sobre puente Murrell o las actividades desarrolladas en la isla Gran Malvina. Muchas impulsadas por el comando superior. Otras hechas a instancias de los comandos, como la emboscada en Monte Dos Hermanas.
El martes 8 de junio el Mayor Rico alista a toda su compañía -ya disminuida en su personal- y parte hacia la zona defendida por el Regimiento de Infantería 4, ubicada en la zona de los nombrados montes gemelos.
En la posición más occidental, la más avanzada para el lado inglés, están el Subteniente Llambías Pravaz y el Subteniente Silva (que de noche tenía la misión de patrullar Goat Ridge). El primero de ellos tiene experiencias de combate con tropas británicas que intentaban infiltrarse. Por eso y por conocer la zona, proporciona notables datos para tender una emboscada que se establece en una prolongación de la elevación que se alarga sobre la llanura. Por allí, esa misma noche, regresan los comandos británicos luego de intentar una infiltración por Monte Harriet. Pero como estaban lejos del avance de las armas patriotas, no se inició el ataque, aunque ya conocen el terreno y esto los decide a volver a establecer la emboscada al día siguiente.
Se acaba la espera. El tiempo del Héroe comienza a contarse solamente en horas. El Perro no teme, solo está tenso. Recuerda a su familia. Le manda un telegrama a su hermano por esos días. Pero sus reflexiones van siempre más allá de esto. Piensa en él y en nuestra Patria. Y en Dios. Sabe que lo ama. Entiende que quiere a nuestra tierra, ¿pero será fiel hasta el fin? Medita la frase de su libreta: "Mi respuesta: No sé rendirme. Después de muerto, hablaremos". Su vida y su muerte -que presiente cerca- debe ser así. Él ha nacido para ser soldado y éstos no deben desear otra cosa que la Victoria o la Muerte en combate. Por eso aceita la ametralladora MAG. La limpia y controla sus detalles. Ella es su compañera inseparable. El arma forma parte del cuerpo del guerrero porque frente al enemigo están solos y juntos: el hombre, su arma y Dios.
El 9 de junio a la tarde comienza a prepararse la emboscada. La compañía Comandos 602 es reforzada por una sección de Gendarmería Nacional, al mando del Segundo Comandante Santo. Desde las inmediaciones de Two Sister, el Mayor Rico ordena una exploración por la zona, sin que ésta percibiera presencia enemiga. Con ésta seguridad, a eso de las nueve de la noche, se establece la emboscada, según el siguiente dispositivo de ataque:
"Abajo del monte, en la punta de la saliente rocosa, un escalón de apoyo con una ametralladora, compuesta por el Sargento Cisnero como apuntador y el Teniente Primero Vizoso como auxiliar; más arriba, el Mayor Rico acompañado por el Capitán Ferrero y cerca de ellos, bajando a la derecha, otra ametralladora manejada por el teniente Primero Enrique Rivas y servida por el Sargento Miguel Franco. El escalón de asalto propiamente dicho estaba dividido en dos fracciones, situadas en el bajo, a ambos costados: el Capitán Tomás Fernández con su sección a la derecha y el Segundo Comandante Santo con los gendarmes y otra ametralladora a la izquierda, provistos varios hombres a cada lado con granadas de fusil. El Capitán Médico Ranieri fue situado detrás y arriba de Rico, por cierto que también armado con su fusil para caza mayor. Finalmente, a ciento cincuenta metros más elevado se hallaba el escalón protección y recibimiento, a órdenes del Capitán Villarruel. Sobre el todo, tropas del Regimiento 4 mandada por el Subteniente Llambías con ametralladora." (Ob. cit. pág. 351).
Y de nuevo el milagro del silencio ruidoso de la noche.
Especial ausencia de sonido que hace imaginar al enemigo detrás de cada piedra. Pero también a un ángel sobre cada estrella. Frío que cala los huesos pero que mantiene despierto a cada combatiente para contestar a cada ataque. Blanda tierra que quiere proteger a cada hombre y que absorbe a cada muerto, porque es suyo. El suelo guarda muchos secretos para los vivos pero ninguno para los muertos. Porque se hacen uno y, por momentos, seres purísimos transforman esas unidades en puentes bellísimos que llegan a Cristo.
En este silencio, con este frío y entre la turba, vigila nuestro Héroe.
De repente un comando alerta a Rico de la presencia enemiga. El Mayor manda a avisar al "Perro" que está con su ametralladora.
Pero el mensajero no llega.
Una explosión.
Los ingleses que debían ser sorprendidos, inician un ataque.
Todo el fuego de la Compañía Comandos 602 y de una subunidad del SAS (Comandos Británicos) se desata.
Adelante cuatro soldados ingleses avanzan hacia la punta ocupada por Cisnero y Vizoso. El "Perro" dispara con cuanto puede. Pero los británicos necesitan neutralizar esa ametralladora. Le disparan un proyectil explosivo que impacta justo en medio del arma y ésta explota partiendo en dos al cuerpo del sargento. El Perro cumple con su deber para con Dios y con la Patria.
Con todo, ni de una ni de otra parte ceden. El volumen de fuego de dos subunidades de tropas especiales es impresionante. Hasta que los ingleses comienzan su retirada. Los argentinos los persiguen con un preciso fuego de artillería, a órdenes del mismo Rico. Y la emboscada termina.
Los comandos quieren ir a buscar el cuerpo del Perro pero no pueden. La fuerza de la tierra que abraza a sus hijos es más que todos ellos.
Y el Sargento queda para siempre entre la turba.
Por eso dicen que en pleno territorio dominado por el enemigo hay un bastión argentino. Al pie de un monte de dos crestas, en Malvinas. Junto a unos arbustos y bajo el cielo nuestro. Y no hay poder humano capaz de doblegarlo.
Es el espíritu del Sargento Cisnero.


Fuente: Mansilla, Alberto; Argentina tiene héroes; Buenos Aires, Nueva Hispanidad, 2003.

viernes, 8 de abril de 2011

Se estrena el documental “El Héroe del Monte Dos Hermanas”


Ganadora del concurso Bicentenario, el documental narra la historia del soldado Oscar Poltronieri, perteneciente al RIMec6 de Mercedes y que recibiera por su actuación en la gesta la máxima condecoración que entregara el estado argentino: “La Nación Argentina al heroico valor en combate”
El deseo cumplido de Oscar Poltronieri según sus palabras:
“Mi sueño es regresar a las Malvinas para recuperar mi ametralladora perdida en las montañas. Y para visitar las tumbas de mis compañeros. Tengo que cerrar ese círculo”


Oscar Poltronieri y Rodrigo Vila, el director del documental, en las islas Malvinas. (Foto Blogs de Perfil)

El documental va a estar dos semanas en cartel a partir de su estreno, el próximo 14 de abril en el cine Gaumont.

martes, 5 de abril de 2011

Exhibición con éxito en varias salas del documental "14 de junio Lo que nunca se perdió"


El lunes 04 de abril se proyectó finalmente el documental y ante la masiva concurrencia las salas de los distintos complejos debieron agregar una nueva función.
Hubo presencias de muchos veteranos, en el caso de la función de Pilar, además de uno de los protagonistas del mismo, estuvieron otros integrantes de la Compañía "A" Tacuarí del RIMec3 Manuel Belgrano.


Luego de la función, muchos de ellos compartieron con el público presente, acercándose a distintos grupos y aceptando con camaradería las consabidas fotos del evento.
El documental, de factura sencilla e impecable, es digno de ser llevado a todos los ámbitos académicos y escolares, para no sólo fomentar la gesta de Malvinas y sus hombres, sino para revertir la situación actual y honrar los valores que se fueron perdiendo a través de los años y de la "desmalvinización".

sábado, 2 de abril de 2011

1982 - 2 de abril - 2011 A 29 años de la recuperación de nuestras islas Malvinas


Gloria a los que honraron la operación Rosario.
Gloria a aquellos que supieron defender nuestro territorio.
Gloria a los veteranos caídos en cumplimiento del deber.
Gloria a todos los VGM en este nuevo 2 de abril.


¡LAS MALVINAS FUERON, SON Y SERÁN ARGENTINAS!