miércoles, 2 de abril de 2008

Reseña de campaña del Batallón de Aviación 601 en las islas Malvinas


El Conflicto armado con el Reino Unido de Gran Bretaña por la recuperación de las Islas Malvinas, le permitió a la Aviación de Ejército desarrollar todas sus capacidades en el más difícil de los escenarios. Esta Unidad logró distinguirse por sus acciones, recibiendo dos medallas para su Bandera de Guerra, diez condecoraciones al "Valor en Combate", dos Medallas al Esfuerzo y la Abnegación y diez menciones por el desempeño en Campaña, resultando la Unidad más condecorada del Ejército Argentino. Recibida la orden de desplegar su personal y material, el Batallón de Aviación de Combate 601 reforzado con personal y medios de otras compañías, debió acondicionar las aeronaves para ser embarcadas en aviones "Hércules" de la FAA y en el ARA "Bahía Paraíso". A su vez, dos helicópteros "Chinook" y un "Puma" efectuaron el cruce a las islas en vuelo el día 18de abril de 1982. El día 03 de abril de 1982, el helicóptero "Puma" AE-504 embarcado en el ARA "Bahía Paraíso" apoya el desembarco de tropas de Infantería de Marina en la Bahía de Grytviken, donde es derribado por el fuego enemigo, sufriendo cuatro bajas. Su tripulación continuó combatiendo junto a la Infantería de Marina hasta ser rescatados. A partir del día 11 de abril de 1982, fecha en que llegan los primeros helicópteros a las islas y hasta el 01 de mayo de 1982, fecha en que comienzan las hostilidades, la masa de las misiones cumplidas por la Aviación de Ejército estuvieron orientadas al despliegue de las Fuerzas, transportando personal y carga del Ejército, de la Fuerza Aérea y de la Armada. Del 01 de mayo de 1982 en adelante, las tripulaciones debieron cumplir todas sus misiones en condiciones críticas, por la permanente falta de cobertura aérea y las malas condiciones meteorológicas. La falta de equipos de navegación y de equipos de visión nocturna, obligó a realizar vuelos de día y de noche a muy baja altura para sustraerse de los medios de detección electrónica y del fuego enemigo. Así, se realizaron vuelos patrullaje y vigilancia de costas, infiltración de tropas comando del Ejército y de la Gendarmería Nacional, observación del tiro de artillería, operaciones de distracción, rescate de tripulaciones, evacuación de heridos, transporte de tropas y abastecimientos y cambios de ubicación de las tropas en el dispositivo de defensa, etc.


Transcurridos los días y pese a la falta de adecuados niveles de abastecimiento, especialmente de repuestos causada por el bloqueo de la flota inglesa, se continuaron los vuelos reduciendo gravemente los márgenes de seguridad, para sostener el combate. Se destacan del resto de los vuelos, las operaciones aeromóviles realizadas para ejecutar los contraataques sobre las tropas inglesas en Puerto Darwin y Goose Green, con la Reserva de la Brigada de Infantería 3 (la Compañía C del Regimiento de Infantería 25 por la mañana y por la tarde la Compañía B del Regimiento de Infantería 12) el 28 de mayo de 1982. Los innumerables vuelos bajo el fuego enemigo y los derribos de aeronaves propias, no hicieron más que incrementar el ya inquebrantable espíritu y valor de todas las tripulaciones, sin distinción de jerarquías. No satisfechos aún con la misión cumplida, los Aviadores de Ejército continuaron realizando vuelos luego del 14 de junio, para la recuperación de los heridos y los muertos en el campo de combate. Se llega así al día 16 de junio de 1982 cuando se realizó el último vuelo sobre las Islas.


Personal condecorado:

La Nación Argentina al Valor en Combate: Capitán Roberto Fiorito (Post mortem), Capitán Juan Buschiazzo (Post mortem), Sargento 1° Raul Dimotta (post mortem), Capitán Jorge Svendsen, Teniente 1° Hugo Perez Cometto, Teniente Alejandro Villagra, Teniente Eduardo López Leguizamón, Teniente Marcelo Fiorio.

La Nación Argentina al Muerto en Combate: Teniente Marcos Fassio, Sargento Roberto Campos, Sargento Néstor Barros.

Fuentes: EA. Batallón de Aviación de Ejército.
Agradecimiento: Sub My VGM Daniel Marchi por sus fotografías.