miércoles, 23 de noviembre de 2016

De Landivisiau a Puerto Belgrano: la formación de los pilotos navales argentinos en el cazabombardero Super Étendard


En junio de 1979, el gobierno argentino encarga catorce Super Étendard para equipar la Segunda Escuadrilla Aeronaval con base en Puerto Belgrano. El encargo completo era de catorce aviones y un primer tramo de veinte misiles Exocet. Esta unidad debía poder embarcar sobre el portaaviones 25 de Mayo, en curso de revisión para precisamente recibir a los aviones franceses. Los Super Étendard vendidos son standard Marine nationale [salvo la central inercial que en el caso de los aviones argentinos era la Uliss 80]. Rápidamente la Argentina envía a algunos de sus pilotos a Francia para familiarizarse con el avión. Todos son hombres experimentados, tienen un conocimiento previo de las operaciones embarcadas con el Skyhawk.
Ramon Josa, piloto experimentado y oficial de apontaje de la Marine nationale, es el hombre elegido para acompañar a los argentinos en sus primeras fintas con el avión.

“Un año antes de que se concluyera el encargo, una comisión de la marina francesa se desplaza una semana a Argentina para allí evaluar las infraestructuras que deberán recibir los aviones. Yo formo parte de esta comitiva y visitamos la base Comandante Espora en Bahía Blanca y también el portaaviones 25 de Mayo. El 25 de Mayo era un navío antiguo, de la clase Arromanches, al que le habían agregado una pista oblicua. Estábamos entonces muy lejos de la modernidad del Foch para la época y eso exigía una actualización para el mantenimiento de los Super Étendard, como por ejemplo la creación de talleres especiales para la aviónica de los aviones, las centrales inerciales, etc. La pista era corta pero el nivel de precisión que exigía el Super Étendard en el apontaje era tal que finalmente, que hubiera cien o doscientos metros después de las lingas no cambiaba mucho las cosas. Teóricamente, las capacidades de las catapultas eran suficientes para el Super Étendard. En resumen, el portaaviones estaba un poco subdimensionado pero en teoría eso le pasaba a los Super Étendard”.


En abril de 1981, la delegación argentina, compuesta de una decena de pilotos, todos ellos con experiencia previa en Skyhawk, y una veintena de mecánicos, desembarcaron en Landivisiau para hacer allí su instrucción sobre el nuevo avión. La Marine nationale instala una estructura específica para recibirlos, bajo el mando del capitán de fragata Habert. Otros pilotos de Super Étendard venidos de las flotillas también suman su contribución.

“La instrucción se debía hacer en francés y los argentinos fueron enviados a una profesora de idioma durante algunas semanas. Cuando nos volvimos a encontrar chapurreaban algunas palabras en francés, algunos hablaban mejor que otros. El destacamento estaba bajo las órdenes del capitán de corbeta Colombo y yo ya había entablado una relación privilegiada con el oficial argentino encargado de los Super Étendard, el capitán de navío Julio Lavezzo, en ocasión de mi desplazamiento previo a la Argentina. Julio, que había piloteado Corsair y Skyhawk a lo largo de su carrera, me había dicho un día que ellos intentarían tener un asiento eyectable 0-0. Eso era lógico para un avión destinado a apontar, Los Super Étendard estaban equipados entonces con 0-90 [Utilizable a altitud cero a partir solamente de 90 nudos].
Nosotros comenzamos por hacerles seguir los cursos teóricos de la SIT (Sección de instrucción técnica). No hubo problemas con los pilotos pero sin embargo hubo algunos chispazos con los técnicos, la comunicación no era fácil. Como yo hablaba español, el jefe de la delegación argentina, el comandante Colombo, me propuso asistir a los briefings diarios destinados a su delegación. Yo escuché en esa ocasión una parada de carro frente a sus técnicos: “Vinimos aquí a aprender el funcionamiento de estos aviones que nos cuestan bastante caros… Incluso si hay cosas aquí que les molesta, mantengan sus puños en los bolsillos…”
Al término de la SIT comenzamos con los vuelos, acompañados de sesiones en el simulador. Los argentinos debían entrenar en sus propios aviones y nosotros los seguíamos sobre nuestros aparatos. Estaba previsto contractualmente que cada piloto hiciera cincuenta horas de vuelo en Francia, ni un minuto más ni uno menos. Además estaba convenido que nosotros sólo formaríamos a los argentinos en el manejo del avión y en su utilización básica del sistema de navegación, el visor cabeza en alto, la central inercial, etc. No era cuestión de darles instrucción sobre armamento o sobre la táctica de empleo de las armas. No hicimos vuelos de ataque sobre el mar, incluso sabiendo claramente que el avión había sido vendido con los AM39 Exocet. En caso de inconvenientes en vuelo, problema meteorológico o técnico, nos habían exigido aterrizar únicamente sobre una base militar.
Los pilotos argentinos eran muy competentes, tanto en pilotaje como en conducción de misión. Todos tenían una cierta experiencia de combate, estando comprometidos en operaciones regionales. Estaban también muy motivados, yo recuerdo particularmente a Augusto Bedacarratz, que participaría más tarde en la destrucción del Sheffield: era un excelente piloto, muy rápido en su aprendizaje del sistema. Después de solamente siete u ocho horas de vuelo sobre el Super Étendard, ya maniobraba el avión excepcionalmente bien. Roberto Curilovic a propósito me decía: “Ramon, ojo con él, porque está loco… Para Bedacarratz no se está en entrenamiento, siempre está en guerra”.
Cuando todos los pilotos cumplieran sus cincuenta horas de vuelo, volverían a Argentina, excepto dos de ellos que debían obtener una calificación de oficial de apontaje (OA). Los otros pilotos no habían tenido la posibilidad de hacer apontajes simulados sobre pista (ASSP), mucho menos embarcarse en nuestro portaaviones. Pero los dos OA permanecerían conmigo e iríamos a Hières para formarlos en ASSP. Permanecemos en el sur un poco más de dos meses y después de los ASSP pasaron a una calificación en apontaje a bordo de Super Étendard franceses, seis apontajes y otros tantos catapultajes sobre el portaaviones Foch.
Durante su estadía en Francia, pasé mucho tiempo en su compañía. Quedé sorprendido cuando partieron de la manera que estos jóvenes oficiales hablaban de situaciones de guerra, de la suerte de ellos. Hablaban espontáneamente en la mesa, algo que nosotros no hacíamos en la Marine. Los argentinos son muy patriotas, muy “drapeau”: la bandera para ellos no es un pedazo de tela. Todo el tiempo que pasé en contacto con ellos marcó fuertemente mi carrera.


Cuando el asunto de Malvinas comenzó, yo permanecí en contacto epistolar con mis dos OA. Incluso después de que fueran enviados a Río Grande, en el sur del país de donde partían las incursiones, continuaron escribiéndome. Recibía largas cartas de uno de ellos en las cuales me contó las misiones contra el Sheffield y el Atlantic Conveyor. ¡Estas operaciones eran aún muy recientes! Había un verdadero clima de confianza entre nosotros. Más tarde, después de la guerra, volví a Argentina para darles la calificación para apontajes a bordo de su portaaviones. Un oficial PEH, alias chiens jaunes [jefe puente de vuelo-hangar, alias "perros amarillos” por su vestimenta], me acompañaría para formar a sus propios oficiales PEH. Yo guardo un recuerdo muy emotivo, además de pagarnos un viaje en primera clase entre París y Buenos Aires, los argentinos habían pedido específicamente que fuera yo quien viniera a formarlos, algo que me honró mucho. Es verdad que ya éramos viejos conocidos, la información fluía entre nosotros. Entonces califiqué al comandante de la escuadrilla y a un oficial de apontaje suplementario, además de los dos formados anteriormente en Francia. Una vez que los tres estuvieron a punto, a partir de ahí se arreglarían entre ellos”.

Con respecto al papel de los Super Étendard durante la guerra de Malvinas, Ramon Josa es categórico: sin el embargo, con un poco más de aviones y misiles, habrían hecho mucho daño a los británicos.

“Ellos dominaban bien los aviones y el sistema de armas. Habían comprendido bien que una debilidad del Exocet era la carga militar muy liviana. Es por eso que habían decidido que los tirarían de a dos… Por eso habían encargado y pagado veinte misiles pero sólo recibieron cinco. Si hubieran recibido los veinte misiles, le hubieran propinado una cachetada monumental a la segunda marina occidental. Y eso, Francia no podía permitirlo”.

Para finalizar, a la pregunta para saber si la Marine nationale lo habría hecho mejor que los argentinos enfrentando un escenario idéntico, la respuesta de Ramon Josa surge sin dudar: “¡Probablemente no!”

Fuente: Les Super Étendard des antipodes (Extracto). Le Fana de l’Aviation. Ramon Josa, piloto de la Marine nationale francesa.
Traducción: Hernán Favier 
[entre corchetes es mío]

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Desde Ushuaia a la Quiaca, los monumentos recordando a los héroes de la gesta de Malvinas se multiplican


Un Mirage para los héroes de Malvinas

Se inauguró un monumento para rendir honores a los a ex combatientes y héroes de la ciudad santafesina de Rufino y zonas aledañas.

El domingo 13 de noviembre, el director del Liceo Aeronáutico Militar (LAM), comodoro Carlos Chanda, en representación del jefe de Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, participó de la inauguración de un monumento a los “Ex Combatientes, Héroes de Malvinas” de la localidad de Rufino, en la provincia de Santa Fe.
Para recordarlos, la FAA donó especialmente en comodato un avión Mirage MIII que fue emplazado en la entrada del Aeroclub "Comodoro Jorge N. Barrionuevo", ubicado sobre la ruta nacional Nº 7 km 423, en las inmediaciones de la sureña ciudad santafesina.
Estuvieron presentes veteranos de Guerra de Malvinas de la zona, como así también autoridades del ámbito municipal, integrantes del aeroclub y público en general.
El encuentro contó con la participación de la Banda Militar de Música “Cabo Teodoro Fels”, perteneciente al establecimiento educativo, que deleitó a los presentes con un concierto en el que interpretaron un popurrí de marchas y canciones populares.

Fuente: Liceo Aeronáutico Militar 16.11.2016

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Se presenta en el Festival Internacional de cine de Mar del Plata el largometraje "Soldado argentino sólo conocido por Dios"


“Soldado Argentino sólo conocido por Dios” es un largometraje de ficción bélico, centrado en el drama humano de tres jóvenes de un pequeño pueblo de Traslasierra, Córdoba, quienes desde lugares ideológicos muy distintos, se ven transformados para siempre por la Guerra de Malvinas. Totalmente inspirada en hechos verídicos, esta película promete abrir el diálogo sobre las consecuencias de la guerra en nuestra sociedad.

domingo, 30 de octubre de 2016

Comunicado sobre la cuestión de las islas Malvinas en la XXV Cumbre Iberoamericana en Cartagena de Indias, Colombia


Las Jefas y los Jefes de Estado y de Gobierno de los países iberoamericanos, reunidos en Ciudad de Cartagena de Indias, Colombia, en ocasión de la XXV Cumbre Iberoamericana:
Reafirman la necesidad de que los Gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte reanuden, a la mayor brevedad posible, las negociaciones tendientes a encontrar una pronta solución a la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, en el marco de las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas, de la Organización de los Estados Americanos y de las disposiciones y objetivos de la Carta de las Naciones Unidas, incluyendo el principio de integridad territorial.
Destacan las sucesivas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas que instan al Secretario General a que lleve adelante gestiones de buenos oficios, a fin de que se reanuden las negociaciones tendientes a encontrar a la mayor brevedad posible una solución pacífica a la referida disputa.
Reiteran la importancia de observar lo dispuesto por la resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que insta a las dos partes a que se abstengan de adoptar decisiones que entrañen la introducción de modificaciones unilaterales en la situación, mientras las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes estén atravesando por el proceso recomendado por la Asamblea General.
Saludan los encuentros bilaterales mantenidos en Davos, Suiza, el 21 de enero de 2016, y Washington D.C., Estados Unidos de América, el 1ro. de abril de 2016, entre el Presidente de la República Argentina y el Primer Ministro del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, y la voluntad de ambos mandatarios, reconociendo las diferencias entre los dos países, de proseguir un camino de diálogo abierto.
Destacan la permanente actitud constructiva y disposición del Gobierno argentino para alcanzar por la vía de las negociaciones una solución definitiva a esta especial y particular situación colonial, tal como es definida por las Naciones Unidas.

viernes, 14 de octubre de 2016

Fallecimiento del Capitán Carlos Varela, el recuerdo de un halcón


El capitán Carlos "El Trucha" Varela, uno de los máximos héroes tucumanos de la Guerra de Malvinas falleció este jueves a los 68 años, luego de haber sufrido un accidente cerebrovascular.

El 13 de junio de 1982, Varela junto al comodoro Antonio "El Tony" Zelaya y al capitán Luis "El Tucu" Cervera partieron desde la base de San Julián para atacar objetivos terrestres en el monte Dos Hermanas, en la isla Soledad. Fue esta la última misión de los tucumanos en la guerra de las Malvinas, ya que al día siguiente el Ejército argentino firmaba la rendición.
"Nos tiraron con todo", recordó Varela, en una entrevista. Aseguró que, de las siete misiones que participó, esa fue la más difícil. El estuvo al frente de la escuadrilla "Chispa", mientras que el capitán Zelaya dirigió a la "Nene". Durante la recarga de combustible, en el aire, el avión de Zelaya chupó combustible, se recalentó la turbina y tuvo que regresar. Cervera asumió como jefe y se puso detrás del grupo de Varela. Sólo siete aviones siguieron en vuelo rasante sobre el mar, una táctica que siempre sorprendió a las tropas inglesas.
Varela precisó que cuando llegó a la isla, subió por una lomada y se encontró de frente, en la cima, con un soldado inglés a quien casi le arrancó la cabeza con el avión. Comentó que cuando se repuso del encontronazo, vio al frente cientos de soldados, transportes pesados y helicópteros.
"El comandante Jeremy Moore (quien estuvo al frente de las tropas inglesas en Malvinas) dijo en un reportaje a la revista Siete Días que esa fue la jornada en la que más miedo tuvo, porque lo atacaron siete Mirage. "Se equivocó, porque éramos siete A4B", aclaró con orgullo "El Trucha".
Varela precisó que, al ver las tropas inglesas, aceleró a fondo y ordenó tirar las 12 bombas. El tucumano remarcó que en su huida disparó con sus cañones a los helicópteros y a todo lo que se le cruzó en el camino. "Hasta que alguien me gritó: ¡Chispa uno... eyección!", dijo con vos firme. Uno de los pilotos vio cómo un misil se dirigía al avión de Varela y a los gritos le pidió que se eyectara para no sufrir el inminente impacto.
"Sentí el sacudón y solté los tanques de combustible. El avión comenzó a temblar y la temperatura de las turbinas llegó al máximo", detalló. "Bajé la potencia, logré reducir la temperatura y dejé la isla en vuelo rasante para evitar los Sea Harrier", señaló.
Precisó que cuando quiso ascender, el avión comenzó a temblar. "En ese momento pensé en eyectarme en tierra, pero me acordé de los gurkas. Entonces bajé la potencia un 2%, que es demasiado para estos aviones, y me alejé de la isla", confesó.
Detrás de la escuadrilla de Varela venía Cervera con dos aviones más. "El Tucu" recordó que divisó un número mayor de tropas y ordenó a sus pilotos que descargaran todo el material explosivo, luego de lo cual dejaron atrás un campo envuelto en fuego y humo. En la huida, precisó, se encontró de frente con un helicóptero Sea King y le disparó con los cañones.
El militar destacó que nunca olvidará ese momento porque pudo ver hasta el casco celeste del piloto inglés. Cervera guarda el mejor de los recuerdos del alférez Guillermo Dellepiane, porque le salvó la vida."Guarda Tucu, un misil por la derecha... por la derecha, me gritó El Piano -era el apodo del alférez-. Giré 90 grados y eyecté los tanques suplementarios, viré hacia la derecha y vi pasar al misil".
Pero la tensión no se disipó. "Cuando tomé rumbo a San Julián, me encontré de frente con una fragata", contó con la misma sorpresa de hace 25 años. "Dije: ahora sí me la dan. Porque no tenía ni una piedra para disparar". Y se jugó a su suerte. "Empecé a virar cuando estaba a unos 100 metros. Miré de reojo por los espejos retrovisores esperando que me lanzara el misil. Y... no me tiró", contó con la misma alegría de aquel momento.
El 13 de junio, los nervios no tuvieron paz. Dellepiane avisó que tenía poco combustible, porque un proyectil había impactado en el tanque, que comenzó a derramar combustible a chorros. Preguntó a sus compañeros qué hacer: eyectarse o buscar el reabastecedor. "Yo le dije, porque era un gran amigo, Piano encomendate a Dios y decidí vos qué querés hacer", comentó Cervera.
"El Trucha" Varela recordó que ordenó silencio y como el oficial más veterano le dijo a "El Piano" que él ya sabía lo que se debe hacer en esta situación. El joven piloto tomó la decisión de buscar el Hércules.
"¡Tengo 100 libras, la puta que los parió... dónde está el Hércules!, gritó por radio", relató Cervera. "Le respondí: ¡quedate tranquilo pendejo que llegás! Hasta que dijo que tenía cero combustible y, entonces, se produjo un silencio aterrador".
Cervera contó que, en ese instante, Dellepiane divisó al Hércules y se lanzó en picada para insertar su caña a la manguera. "¡Enganché Tucu, enganché, la puta madre!, me dijo por radio. ¡Bien pendejo!, le respondí con una alegría inmensa", destacó con la misma emoción.
Llegaron a San Julián con el último aliento. Cervera lo hizo con cero combustible; "El Piano" colgado del Hércules; al capitán Varela el motor del avión se le clavó y aterrizó en una arriesgada maniobra. "Vinieron todos hechos mierda, pero vivos", destacó "El Trucha" con la misma satisfacción de aquel 13 de junio.

Fuente. Contexto de Tucumán, 14 de octubre de 2016



Para aquellos que deseen leer las misiones de los halcones, este blog tiene dos entradas con las misiones realizadas por el G5C de la FAA


Bravos pilotos I. Misión del 12 de mayo de 1982

Bravos pilotos II. Misión del 13 de junio de 1982

sábado, 8 de octubre de 2016

Un grupo de reconocidos veteranos crea una asociación con el fin de mantener viva la memoria y potenciar la causa Malvinas


Una buena noticia que no sorprende viniendo de un grupo de reconocidos VGMs que día tras día incansablemente aporta sus esfuerzos para que la causa Malvinas permanezca vigente, a 34 años del conflicto armado.
Esta nueva asociación denominada "Todos por Malvinas" ve la luz en estos días y está integrada por reconocidos Veteranos de Guerra sin distinción de grados ni de unidad.
Entre ellos se encuentran Manuel Villlegas y Esteban Tries, dos VGM pertenecientes a la Compañía Tacuarí dell RI 3 Manuel Belgrano.
Obviamente los objetivos son similares a los que ya llevan adelante desde hace años, cabe recordar que fueron unos de los artífices del merecido desfile de veteranos realizado en la ciudad de Buenos Aires el 20 de junio de 2013 que culminó con un masivo acto en el cenotafio de plaza San Martín en Retiro.
"Mantener viva la Memoria de Nuestros Héroes, agrupar y orientar al Movimiento Jóvenes por Malvinas, realizar acciones solidarias, Recitales, Congresos, visitas a establecimientos educativos, y toda aquella tarea desinteresada que ayude a enaltecer Valores y Sentimientos Patrios" son las premisas detalladas en su página de Facebook

martes, 20 de septiembre de 2016

Extracto del discurso del presidente argentino en la Asamblea general de la ONU relativo a la cuestión Malvinas


Extracto de la exposición ante la 71ª Asamblea general de las Naciones Unidas del presidente Mauricio Macri con respecto a la disputa de soberanía sobre las islas Malvinas

"...El diálogo, y la solución pacífica de controversias, es la piedra basal de la política exterior de la Argentina democrática. Por eso reitero nuestro llamado al diálogo con el Reino Unido, como mandan tantas resoluciones de esta organización, para solucionar amigablemente la disputa de soberanía que tenemos hace casi dos siglos por las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Hemos dado muestras de interés en avanzar en nuestra relación bilateral, que puede y debe ser mutuamente beneficiosa, por eso confiamos también que será posible activar una solución definitiva a este prolongado diferendo..."



miércoles, 14 de septiembre de 2016

Distintos enfoques de la prensa argentina y europea sobre las expectativas que generó el comunicado conjunto de la primera reunión entre los vicecancilleres de Argentina y Reino Unido


Los días 12 y 13 de septiembre de 2016 el vicecanciller británico Alan Duncan realizó una visita a la Argentina para mantener reuniones con autoridades nacionales y participar en el Foro de Inversiones y Negocios, organizado por el gobierno argentino.
El funcionario británico fue recibido en audiencia por la canciller Susana Malcorra para luego participar de una reunión de trabajo con el vicecanciller Carlos Foradori, en la cual se pasó revista a los principales temas de la agenda bilateral.
Los temas fueron varios, propios de las agendas positivas entre gobiernos, entre los cuales bajo el título de “Atlántico Sur”, el comunicado conjunto señala lo siguiente:

Atlántico Sur

En un espíritu positivo, ambas Partes acordaron establecer un diálogo para mejorar la cooperación en todos los asuntos del Atlántico Sur de interés recíproco. Ambos Gobiernos acordaron que la fórmula de soberanía del párrafo 2 de la Declaración Conjunta del 19 de octubre de 1989, se aplica a este Comunicado Conjunto y a todas sus consecuencias. En este contexto se acordó adoptar las medidas apropiadas para remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo comercio, pesca, navegación e hidrocarburos. Ambas Partes enfatizaron los beneficios de la cooperación y de un compromiso positivo de todos los involucrados.
De conformidad con los principios establecidos en la Declaración Conjunta del 14 de julio de 1999 y el Acuerdo por Canje de Notas, ambas Partes acordaron que serían establecidas conexiones aéreas adicionales entre las Islas Malvinas y terceros países. En este contexto acordaron el establecimiento de dos escalas adicionales mensuales en territorio continental argentino, una en cada dirección. Los detalles específicos serán definidos.
Ambas Partes expresaron su pleno apoyo al proceso de identificación de ADN con relación a los soldados argentinos no identificados sepultados en el cementerio de Darwin. Las conversaciones sobre esta delicada cuestión humanitaria serán llevadas adelante en Ginebra sobre la base de una evaluación del Comité Internacional de la Cruz Roja, complementada por las conversaciones bilaterales que sean necesarias. Ambas Partes acordaron que los deseos de las familias involucradas son de la mayor importancia.
Ambas Partes acordaron establecer una fecha para una reunión más amplia a la mayor brevedad posible.

Comunicado Conjunto Martes 13 de Septiembre de 2016
Información para la prensa Nº 304/16


La percepción y el enfoque de los medios y de los interesados en el contencioso entre Argentina y Gran Bretaña por la soberanía de las islas Malvinas no es uniforme si hablamos de medios nacionales o extranjeros, en el caso argentino hay un temor, a veces razonable, de ver que las reuniones con los británicos equivalen a entregas o concesiones, esto es el fruto del alejamiento que fomentaron los últimos gobiernos de nuestro país de los carriles diplomáticos, de la impaciencia por ver resultados inmediatos en una disputa que lleva más de 180 años.
Los medios extranjeros, particularmente de Europa donde rebota la cuestión Malvinas, ven en la diplomacia y en los encuentros bilaterales y los acuerdos subyacentes una vía para la definición del contencioso entre ambos países.
Habrá que esperar a futuras reuniones para saber si Gran Bretaña sigue cerrada a debatir la cuestión de la soberanía o es un verdadero paso hacia la solución del conflicto, el escepticismo argentino es lógico luego de décadas de tolerar el “paraguas” impuesto a cualquier negociación relativa a las Malvinas que incluya el tratamiento del status de soberanía.

lunes, 15 de agosto de 2016

Columnas de opinión: El Brexit y su impacto en la controversia de soberanía en el Atlántico Sur


El Brexit y su impacto en la controversia de soberanía en el Atlántico Sur

Señalar las probables consecuencias del Brexit en la controversia de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido en el Atlántico Sur resulta una tarea muy difícil, cuando todavía la situación no ha evolucionado como para facilitar información que permita evaluar cómo la decisión de los votantes británicos influirá en la determinación de la posición oficial británica sobre los pasos a seguir con respecto a la Unión Europea (UE).
Parece evidente que en Londres prevalece la idea de ganar tiempo para lograr, como mínimo, una suerte de limitación del daño que el pronunciamiento de la ciudadanía causará a la economía del Reino Unido.
Es lógico que el Brexit haya tenido un impacto global, por cuanto significa que la quinta economía del mundo abandona el proceso de integración más avanzado que existe a nivel mundial. Para colmo, los esfuerzos del primer Ministro David Cameron por fijar un período de espera hasta que la cumbre de los conservadores decida en octubre quién conducirá en su lugar el proceso de salida de la UE, demuestra que no hay en estos momentos una idea clara de cómo conducir las difíciles negociaciones en las que todos los miembros y órganos principales de la UE se verán envueltos.
A estas consideraciones cabe agregar la posibilidad de la reapertura de la cuestión de la independencia de Escocia, cuyo electorado votó masivamente -un 64%- por continuar en la UE, pero a la que Londres se opone por cuanto, entre otros problemas, puede afectar la disuasión nuclear británica, dependiente de sus bases en territorio escocés. Se mantiene además el problema de la continuidad de la libra esterlina, un tema sin solución. En estas condiciones, un nuevo referéndum sobre Escocia no parece factible en un futuro cercano.
Más allá de las consideraciones estrictamente económicas, conviene recordar que el movimiento de integración europeo reconoce una motivación política innegable, como consecuencia de la devastación que produjo la 2da. Guerra Mundial.
Se trataba de avanzar hacia instituciones supranacionales que alejaran los extremismos nacionalistas que llevaron a ese conflicto. Luego de varios fracasos, se llegó al primer paso de un largo camino, con la creación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero en 1951, a la que siguieron en 1957 Euratom y la Comunidad Económica Europea (CEE).
Por su parte, el Reino Unido lideró una asociación europea de libre comercio que, en definitiva, no pudo competir con la CEE y terminó por desaparecer. Siguió a continuación un largo período hasta que Londres fuera admitido en el proceso comunitario en 1973.
Con su ingreso, el Reino Unido inscribió a sus territorios de ultramar en la CEE, incluyendo las Islas Malvinas, mucho antes de que la Comunidad se convirtiera en la UE.
El electorado británico ha también golpeado a quienes han creído acertadamente que la presencia del Reino Unido en la UE favorecía una apertura comercial ante las conocidas actitudes proteccionistas de Francia y otros miembros de la Unión.
En suma, cabe esperar que las negociaciones sobre el Brexit no serán fáciles y que la hábil diplomacia británica deberá enfrentar una complicada situación, en la que la UE intentará fijar un alto precio a la salida de Londres para desalentar cualquier repetición del problema que ahora confronta.
Es en este contexto, se presenta la situación de los territorios de ultramar británicos. La UE les brinda una limitada asistencia mediante proyectos concretos que alcanzaron los 80 millones de euros entre 2014 y 2020, pero que en muchos casos son de considerable utilidad para esos territorios, pequeños enclaves en los que un proyecto pequeño puede hacer una gran diferencia.
En el caso de las Islas Malvinas, cerca de un 75% de su producción se exporta a la UE, en particular del sector pesquero, sin aranceles o cuotas a los que es tan afecta Bruselas. Los isleños proyectan pedir a Londres que trate de mantener este régimen, pero es evidente que, si se trata de fijar una vara alta para la salida británica, no será fácil lograrlo y las alternativas más factibles que se presentan son su terminación o un plazo relativamente breve para que el beneficiario se ajuste a la nueva situación.
En todo caso, no podrán obtener otro tratamiento que el que logre el Reino Unido, por lo que sería hoy prematuro evaluar esta cuestión. Cabe también preguntarse cuál será el impacto del Brexit en las inversiones de empresas de origen francés e italiano en las concesiones de exploración de hidrocarburos otorgadas por los isleños. Estas actividades ya están perjudicadas por la considerable baja de los precios del barril de petróleo en el mercado mundial.
Sí parece atinado pensar que, más allá de las implicancias económicas del Brexit para las Islas, la salida del Reino Unido puede modificar la posición de algunos miembros de la UE con respecto a la controversia de soberanía en el Atlántico Sur. Hasta ahora, ha existido un discreto apoyo a los requerimientos británicos en esta cuestión, cuidando sin embargo de no confrontar con la Argentina en un tema tan delicado.
Cabe suponer que esta actitud podría cambiar, con algunos miembros inclinados a favorecer negociaciones entre las partes y quizás otros simplemente a desentenderse del problema y manejarlo según las circunstancias que se den en el futuro.
Es obvio entonces que el Brexit no sólo golpeará a los isleños en sectores críticos de su economía. También les restará apoyo político entre los miembros de la UE.
¿Podrá este cambio en las expectativas de las Islas tener algún efecto en una mayor flexibilidad del lado británico, tanto en Londres como en las Islas?. No parece probable. Debe tenerse en cuenta que el nuevo Gobierno británico tendrá una fuerte influencia nacionalista y mantendrá por lo tanto una posición rígida en un asunto que involucra reclamos de soberanía. Esto no significa que su apoyo económico a las Islas siga necesariamente los lineamientos actuales. Quizás los isleños deban también ajustarse el cinturón si, como se vaticina, el Reino Unido afrontará dificultades presupuestarias.
Se plantea entonces otra pregunta, relativa a la reacción de los isleños ante un cuadro que se presenta más negativo que el anterior. ¿Adoptarán una posición más positiva hacia la Argentina?. No parece que su actitud de rechazar una solución de fondo sobre la soberanía pueda cambiar. Continuará la misma línea que prevaleció en la curiosa consulta que se hizo en las Islas en 2013. Tampoco un Londres más nacionalista permitiría un paso, aún tímido, sobre ese tema.
La realidad en las Islas sigue siendo de rechazo a la Argentina. Pese a que la reunión de Davos entre el Presidente de la Nación y el Primer Ministro británico se habría caracterizado por su cordialidad, los isleños continuaron con sus desplantes hacia la Argentina como si nada hubiera pasado. Se oponen, como siempre lo han hecho desde 1982, a cualquier paso que facilite la comunicación directa con el territorio continental. Son varios los ejemplos que podrían recordarse, pero basta con mencionar el último, que tuvo lugar el 23 de junio último, durante la reunión del Comité de los 24 en las Naciones Unidas, cuando uno de los isleños presentes se negó a estrechar la mano con nuestra Canciller. Queda por verse, entonces, si esa actitud tan negativa de los isleños sobre la Argentina se abandona finalmente, ante las consecuencias negativas que pueden surgir del Brexit.
 En las semanas que seguirán, la dirigencia política británica necesitará evaluar cómo evitar que el Brexit termine por perjudicar seriamente la posición del Reino Unido en el sistema internacional. Es quizás por esa razón que el ex Primer Ministro Tony Blair se inclina por considerar que no todo está dicho sobre la cuestión y parece pensar que puede encontrarse una salida, no tanto de la UE, como del propio Brexit.

Fuente: Resumen para la Agencia Télam del artículo de Berasategui, Vicente (2016) "El Brexit y su impacto en la controversia de soberanía en el Atlántico Sur", serie Artículos y Testimonios Nº 127 Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales.

miércoles, 10 de agosto de 2016

1912 - 10 de agosto - 2016 104º aniversario de la creación de la Fuerza Aérea Argentina



En 1982 en Malvinas, estos 55 hombres ofrecieron su vida para defender a la Patria, el recuerdo del sacrificio de ellos sigue intacto entre nosotros.

DE LA COLINA, Rodolfo Manuel
MEISNER, Hugo César
FALCONIER, Juan José Ramón
PALAVER, Hugo Angel
GARCIA, Jorge Osvaldo
CASADO, Fernando Juan
MARTEL, Rubén Héctor
GARCIA CUERVA, Gustavo Argentino
KRAUSE, Carlos Eduardo
LOTUFO, Marcelo Pedro
GONZALEZ, Mario Hipólito
BUSTOS, Manuel Oscar
CASTAGNARI, Luis Darío José
VAZQUEZ, José Daniel
MANZOTTI, Daniel Fernando
GUADAGNINI, Luciano
GAVAZZI, Fausto
CASTILLO, Omar Jesús
ARDILES, José Leónidas
BOLZAN, Danilo Rubén
BERNHARDT, Juan Domingo
BEAN, Pedro Ignacio
VOLPONI, Héctor Ricardo
JUKIC, Daniel Antonio
NIVOLI, Mario Victor
GIMENEZ, Miguel Angel
CASCO, Jorge Eduardo
IBARLUCEA, Jorge Rubén
de IBAÑEZ, Eduardo Jorge Raúl
BONO, Jorge Alberto
ARRARAS, Juan José
LOPEZ, Néstor Edgardo
CASTILLO, Carlos Julio
FARIAS, Jorge Ricardo
VAZQUEZ, Alfredo Jorge Alberto
VALKO, Mario Luis
LASTRA, Julio Jesús
ALBELOS, Manuel Alberto
LUNA, Francisco Tomás
MARIZZA, Guido Antonino
CARDONE, Miguel Angel
CANTEZANO, Carlos Domingo
DUARTE, Mario
RODRIGUEZ, Juan Antonio
CARRIZO, Miguel Angel
MALDONADO, José Alberto
MONTAÑO, Agustín Hugo
PERALTA, José Luis
BRASHICH, Andrés Luis
VARAS, Héctor Hugo
GARCIA, Guillermo Ubaldo
BORDON, Héctor Ramón
LUNA, Mario Ramón
SEVILLA, Luis Guillermo
AGUIRRE, Héctor Walter

viernes, 24 de junio de 2016

Se llevó a cabo en Nueva York la novena reunión del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C-24)


Discurso ante el Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales [Extracto]

Cuestión de las Islas Malvinas

Nueva York, 23 de junio de 2016

Señor Presidente:
Es un honor para mí dirigirme por primera vez como Ministra de Relaciones Exteriores de la República Argentina al Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas.
En ese sentido, deseo reconocer los constantes esfuerzos del Señor Presidente y de los miembros del Comité Especial, para poner fin al colonialismo en todas sus formas y manifestaciones, conforme a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y al mandato de la Asamblea General…

…Cuando en 1945 se fundaron las Naciones Unidas, había más de 80 territorios no autónomos en el mundo, en los que vivían 750 millones de personas. Desde entonces, el impulso a la descolonización fue una prioridad para la Organización y, en 1960, este proceso tuvo su hito fundamental con la adopción por la Asamblea General de la “Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales”, la Resolución 1514 (XX), que constituye una verdadera Carta en materia de Descolonización.
Hoy, gracias a la labor de las Naciones Unidas, en especial a través del esfuerzo y compromiso de órganos como este Comité Especial, quedan solamente diecisiete territorios pendientes de descolonización.
La República Argentina ha apoyado este proceso desde su inicio y contribuye activamente a los esfuerzos del Comité, en particular en ocasión del examen anual de la situación de los territorios, en los debates en la Cuarta Comisión y en los seminarios regionales sobre descolonización.

Señor Presidente:
Como parte de las tareas de este Comité Especial, año tras año se trata un tema de gran relevancia para mi país: la cuestión de las Islas Malvinas, que constituye un caso especial y particular de las diecisiete situaciones coloniales aún no resueltas.
Este es un tema histórico y central en la política exterior de mi país y nuestra Constitución Nacional reafirma la legítima e imprescriptible soberanía de la República Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes y establece que “la recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del derecho internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino”.
No voy a enumerar en esta ocasión los antecedentes históricos y jurídicos que avalan nuestros derechos, pues son por todos conocidos en este Comité, sino que simplemente recordaré que las Islas Malvinas formaron parte integrante del territorio argentino desde el nacimiento mismo de nuestra nación. En 1833, las Islas fueron ocupadas por el Reino Unido a través de un acto de fuerza. Este acto de fuerza que está en el origen y en el centro de la Cuestión Malvinas, nunca fue consentido por la República Argentina, que ha reclamado desde entonces la restitución del ejercicio pleno de soberanía.
El paso del tiempo no ha debilitado la validez de nuestro reclamo ni la fuerza de nuestra convicción de que esta prolongada controversia de soberanía debe ser resuelta por medio de negociaciones entre las dos partes involucradas en esta disputa.
Se trata, por tanto, de un tema que trasciende a los gobiernos y constituye una verdadera política de Estado en la que coinciden todas las fuerzas políticas de mi país, como lo refleja el hecho de que hoy me acompañen representantes de distintos partidos políticos.
En este contexto, deseo renovar ante el Comité Especial la plena disposición del Gobierno argentino para reanudar las negociaciones con el Reino Unido a fin de encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía, como lo indican las sucesivas resoluciones pertinentes de la Asamblea General y de este Comité.

Señor Presidente:
En 1965, mediante la adopción de la Resolución 2065 (XX) la Asamblea General reconoció la existencia de una disputa de soberanía sobre la cuestión de las Islas Malvinas entre la Argentina y el Reino Unido, instando a solucionarla a través de negociaciones entre las dos partes y teniendo en cuenta los “intereses” de los habitantes de las Islas.
Desde el inicio del proceso de descolonización en los años 60, la Argentina ha apoyado firmemente el principio de la libre determinación de los pueblos, de conformidad con la Resolución 1514 (XX), resoluciones pertinentes de la Asamblea General y con los propósitos y principios de la Carta de Naciones Unidas. Pero el principio de libre determinación, como todo principio, no es absoluto. La libre determinación no puede quebrantar la integridad territorial de los Estados existentes. Es por ello que no es aplicable a los actuales habitantes de Malvinas, pues no son reconocidos como un “pueblo”, titular de ese derecho, por las resoluciones de las Naciones Unidas. A diferencia de los casos clásicos de colonialismo, en las que un pueblo preexistente es víctima de la instauración de una dominación colonial, las resoluciones sobre la “Cuestión Malvinas” no hacen referencia alguna al principio de libre determinación. Más aún, en 1985 la Asamblea General rechazó dos intentos de enmienda que procuraban incorporar una referencia al principio de libre determinación en la resolución sobre la cuestión de las Islas Malvinas.
Cuando el Reino Unido ocupó las Islas por la fuerza en 1833, expulsó de ellas a las autoridades y a la población del Estado que se encontraba en legítimo ejercicio de su soberanía, procediendo luego a llevar sus propios colonos y controlar férreamente la política migratoria, a través de la cual se decide hasta el día de hoy la composición poblacional del territorio.
Descolonización y libre determinación en consecuencia, no son sinónimos. No todos los casos de descolonización se resuelven aplicando el principio de libre determinación, pues en algunos casos como éste, subyace una disputa de soberanía que debe ser resuelta por las Partes en la controversia, esto es, la República Argentina y el Reino Unido.
A partir de la Resolución 2065 (XX) y por dieciséis años, los gobiernos argentino y británico entablaron negociaciones sustantivas, en cuyo transcurso se discutieron distintas propuestas concretas que contemplaban la recuperación del ejercicio de la soberanía por parte de la Argentina. Así en 1968 ambos gobiernos inicialaron un Memorándum de Entendimiento, cuyo “objetivo común era solucionar definitivamente y en forma amistosa la disputa sobre la soberanía”, en 1974 se discutió  una propuesta británica  de condominio en las Islas Malvinas como paso previo a una solución definitiva a la disputa de soberanía  y en febrero de 1981 tuvieron lugar reuniones bilaterales en Nueva York para solucionar el conflicto que, lamentablemente, no lograron avanzar en un acuerdo a pesar de los esfuerzos realizados.
Durante ese período, mi país implementó medidas concretas para mejorar las condiciones de vida de los habitantes de las islas, ofreciéndoles conexiones aéreas directas con una frecuencia semanal con la Argentina continental, abastecimiento de combustible, acceso al sistema de salud y educación, entre otros beneficios.
Posteriormente, a partir de 1982, el Reino Unido se ha mantenido intransigente en su negativa a reanudar las negociaciones, a pesar de los reiterados llamados de la Asamblea General, que, en noviembre de ese mismo año, a pocos meses de concluido el conflicto del Atlántico Sur, volvió a instar a las Partes, en su Resolución 37/9, a reanudar las negociaciones para solucionar la controversia de soberanía. Esto quiere decir que las Naciones Unidas dejaron en claro que el conflicto no había cambiado la naturaleza jurídica de la disputa, ni resuelto la misma.
Respecto al conflicto de 1982, quisiera recordar que el mismo, que tuvo lugar cuando nuestro país era gobernado por una dictadura militar, provocó la invalorable pérdida de numerosas vidas humanas argentinas y británicas, a las que es justo y necesario honrar.

Señor Presidente:
Han pasado veintiséis años desde que la Argentina y el Reino Unido restablecieron relaciones diplomáticas, a través de un acuerdo bilateral con cláusula de salvaguardia de soberanía, la cual resguarda sus respectivas posiciones en la disputa sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
A lo largo de este período, la República Argentina ha manifestado reiteradamente su voluntad de resolver esta cuestión a través de negociaciones con el Reino Unido, teniendo debidamente en cuenta los intereses de los habitantes de las islas y respetando su modo de vida. A nadie escapa que la falta de resolución a esta situación a través de los años ha obstaculizado el pleno desarrollo de la relación entre mi país y el Reino Unido…

…Deseamos mantener una agenda amplia con el Reino Unido, una que nos permita discutir todos los temas y construir entendimientos en las distintas esferas en las que encontremos oportunidades. Pero al mismo tiempo, queremos mantener un diálogo abierto y franco a fin de trabajar de manera intensa y sustantiva para la solución de nuestra prolongada disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes…
Señor Presidente:
Deseo compartir con los delegados ante este Comité Especial la convicción de mi Gobierno de que, con voluntad política, es posible lograr una solución definitiva a la Cuestión de las Islas Malvinas.
Agradezco una vez más los esfuerzos del Comité a favor de la superación de todas las situaciones coloniales y, en particular, su permanente atención sobre el caso especial y particular de la Cuestión Malvinas.
Deseo expresar nuestro especial reconocimiento a los países latinoamericanos que han copatrocinado el proyecto de Resolución, a nuestros socios y aliados del MERCOSUR, UNASUR, CELAC, OEA y G-77 y China y a todos los países de la comunidad internacional que suman permanentemente su apoyo para resolver esta controversia a través de los foros multilaterales, regionales y bi-regionales, entre ellos, las cumbres de Países Sudamericanos y Países Árabes (ASPA) América del Sur - África (ASA) e Iberoamericana.
Espero que estas reflexiones contribuyan a que el proyecto de Resolución que se someterá a consideración pueda contar, como en años anteriores, con el más amplio apoyo de este Comité Especial.
Muchas gracias.

Fuente: Comunicado de Prensa de la Cancillería Argentina 23 de junio de 2016
[El texto en negritas es mío]

jueves, 23 de junio de 2016

Argentina debe prestar atención al resultado del referéndum que se realiza hoy sobre la permanencia o la salida del Reino Unido de la Unión Europea


El "Brexit", una nueva perspectiva diplomática para Argentina con respecto a Malvinas [Actualizado]

Este jueves se lleva a cabo en Gran Bretaña un referéndum para saber si el pueblo británico desea permanecer o abandonar la Unión Europea. La votación abrirá a las 0700 y concluirá a las 2300, momento en el cual cerrarán las 382 oficinas para votar.
En el caso de que triunfe el Brexit, es decir, la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, el procedimiento a seguir está previsto por el artículo 50 del Tratado de Lisboa de 2009, que integra una "cláusula de retiro". "Cualquier Estado miembro puede decidir, en conformidad a sus reglas constitucionales, retirarse de la Unión" estipula el primer ítem del artículo. Este procedimiento prosigue con el primer ministro activando el artículo 50, notificando al Consejo Europeo, a través de una carta, una solicitud de salida del Reino Unido de la UE.
Con respecto a la cuestión Malvinas, si los británicos deciden su abandono de la UE, pierden al bloque europeo como fuerza de choque diplomático en los organismos multilaterales, lo que exigirá una exhaustiva evaluación de la diplomacia argentina para consolidar positivamente esta nueva situación, muy temida por la comunidad kelper de las islas.

Viva el Brexit !


Actualización: 

Los resultados finales del referéndum fueron 51,9% por el abandono de la Unión Europea y 48,1% por la permanencia dentro de la misma..


lunes, 20 de junio de 2016

Escritos sobre Malvinas: Extracto del libro “Viaje alrededor del mundo por la Fragata La Boudeuse y el navío L'Étoile” de Louis de Bougainville


“Viaje alrededor del mundo por la Fragata La Boudeuse y el navío L'Étoile” 

Capítulo II

En el mes de febrero de 1764, Francia había comenzado un establecimiento en las islas Malvinas mientras España reivindicaba esas islas como una dependencia del continente americano; y su derecho fue reconocido por el rey, yo recibí la orden de entregarles nuestros establecimientos a los españoles, y de dirigirme entonces hacia las Indias Orientales, atravesando el océano Atlántico sur entre los trópicos. Me dan para esta expedición el comando de la fragata La Boudeuse, de veintiséis cañones del doce, y, debía juntarme en las islas Malvinas con el buque básicamente armado [flûte] L´Etoile, destinado a aportarnos los víveres necesarios para nuestra larga navegación y poder seguir el resto de la campaña.
En los primeros días del mes de noviembre de 1766, me dirijo a Nantes donde La Boudeuse fue construida, y donde Duclos-Guyot, capitán de navío y mi segundo, se encarga del armamento.
Yo la encontré algo combada y escorada por el peso pero fue mi impresión por la forma de preparar los escondites donde iría el armamento antes de ser lanzada al agua. El 5 de ese mes, la llevamos de Paimbeuf a Mindin para agregarle el armamento, y el 15 levantamos velas en esta rada para dirigirnos a las riberas del Plata. Yo debía encontrarme con las dos fragatas españolas, la Esmeralda y la Liebre que salían de Ferrol el 17 de octubre, y cuyo comandante estaba a cargo de recibir las islas Malvinas en nombre de sus Majestades Católicas.
El 5 al mediodía, zarpamos de la rada de Brest.
Mi estado mayor estaba compuesto de once oficiales, tres voluntarios, y la tripulación de doscientos tres marineros, oficiales marineros, soldados, grumetes y personal doméstico. El príncipe de Nassau Siegen había obtenido del rey el permiso de participar en esta campaña…

…Desde el 29 de enero a la tarde vimos la tierra, sin que pudiéramos reconocerla bien, porque el atardecer se cernía y las tierras de esta costa son muy bajas. La noche era oscura, con la lluvia y los truenos padecimos la inclemencia a lo largo del trayecto. El 30, los primeros rayos de claridad nos hacen percibir las montañas de Maldonado, que nos hizo más fácil de reconocer que la tierra que vimos la víspera era la isla de los Lobos.
Maldonado son las primeras tierras altas que vimos sobre la costa norte antes de entrar en el estuario del Plata y las únicas antes de divisar Montevideo. Al este de estas montañas hay un fondeadero sobre una costa muy baja. Es una ensenada en parte cubierta por un islote. Los españoles han levantado un pueblo en Maldonado, con una guarnición. Luego de algunos años hemos trabajado en esos lugares, en una mina de oro abandonada, encontramos también piedras bastante transparentes.
Un poco más al interior hay una ciudad de construcción nueva, poblada enteramente por portugueses desertores llamada Pueblo Nuevo.
El 31 a las once de la mañana nos encontramos en la bahía de Montevideo, anclados en un fondo turbio y negro. Anteriormente fuimos echando anclas en cuatro o cinco lugares al este de la isla de Flores. Las dos fragatas españolas destinadas a tomar posesión de las islas Malvinas estaban en esta rada desde hacía un mes. Su comandante, don Felipe Ruis Puente, capitán de navío, fue nombrado gobernador de esas islas.
Nos dirigimos juntos hacia Buenos Aires con el fin de concertar con el gobernador general don Francisco Bucarelli las medidas necesarias para la cesión del establecimiento que yo debía entregar a los españoles. No tuvimos una larga estadía y ya estaba de retorno en Montevideo el 16 de febrero.
Hicimos el viaje a Buenos Aires el príncipe de Nassau y yo, remontando la ribera en una goleta, con el viento en contra pasamos de costa a costa entre Buenos Aires y Colonia del Sacramento y a la vuelta hicimos el resto del trayecto desde Colonia hasta Montevideo por vía terrestre, hasta donde habíamos dejado la fragata…

Capítulo IV

El 28 de febrero de 1767 zarpamos de Montevideo con las dos fragatas españolas y una tartana que transportaba animales. Convinimos Don Ruis y yo que en el estuario el tomaría la delantera pero que una vez en mar abierto yo conduciría la marcha. No obstante, para evitar una separación, le di a cada una de las fragatas un piloto de las Malvinas. Luego del mediodía, intentando levar anclas, la bruma no permitía ver ni la tierra firme ni la isla de Flores. El viento sopló de forma contraria el día anterior; yo contaba que zarparíamos de todos modos, las corrientes son fuertes en el estuario, principalmente en las orillas, pero viendo que el día se iba y que el comandante español no daba ninguna señal, envié un oficial para decirle que volvía de reconocer la isla de Flores durante un claro, yo me encontraba fondeado muy cerca del banco de arena de los Ingleses y que mi orden era zarpar al día siguiente, con viento en contra o no. Don Ruis me responde que el dejaba la decisión en manos de su piloto, un práctico de la ribera, que no quería levar anclas hasta que hubiera viento favorable.
El oficial le previno de mi parte que yo soltaría amarras en el momento del día más conveniente y que los esperaríamos bordeando las costas para zarpar desde más al norte, a menos que las mareas o la fuerza del viento me separasen de ellos a pesar mío.
La tartana no había podido zarpar la víspera y la perdimos de vista a la tarde y no la vimos nunca más. Ella retornó a Montevideo tres semanas después, sin haber podido completar la misión.
La noche fue tempestuosa, el pampero soplaba con furia y nos zarandeaba, una segunda ancla que soltamos pudimos clavar en el fondo. El nuevo día nos muestra a los buques españoles con las velas plegadas en los mástiles, haciendo frente a la tempestad como nosotros. El viento era aún en contra y violento, el mar estaba picado, fue recién a las nueve que pudimos zarpar con las cuatro velas mayores, a mediodía ya habíamos perdido de vista a los españoles, aún anclados y el 3 de marzo a la tarde, ya estábamos fuera del estuario.
Tuvimos durante toda la travesía a las Malvinas vientos variables del noroeste y del sudoeste, casi siempre con mal tiempo y mar violento; estuvimos tentados de desviarnos entre el 15 y el 16 luego de soportar varias averías. Por otra parte, nuestro casco exigía un buen manejo, la deriva de la fragata no era lineal, su marcha no era igual en cada una de sus bordas, y el mal tiempo no nos permitía intentar realizar algunos cambios para corregir esas diferencias y hacerla más estable. En general, los buques finos y largos son verdaderamente caprichosos, su marcha está sometida a un gran número de causas que son imperceptibles, que son difíciles de sobrellevar y que sólo dependen de ella. Sólo los avezados y los más hábiles pueden tomarle la mano.
Desde el 17 después del mediodía comenzamos a encontrar el lecho, el tiempo continuaba con una bruma espesa. El 19, sin ver la tierra, salvo el horizonte que empezó a clarear, y, según mis estimaciones, estábamos al este de las islas Sebaldes, creyendo que me había pasado de las islas Malvinas, decidí virar hacia el oeste; el viento, que es fuerte en estos parajes, favoreció esta decisión.
Yo hice un ida y vuelta en esta ruta durante veinticuatro horas, y mientras corroboraba las cartas de las costas patagónicas, aseguré mi posición y retomé con confianza la ruta hacia el este. En efecto, el 21, cuatro horas después del mediodía, estábamos en presencia de las islas Sebaldes que nos dejaban al nordeste, a ocho o diez leguas de distancia, y pronto pudimos ver la tierra de las Malvinas.
El 25 a la tarde nos adentramos y fondeamos en la gran bahía, donde fondearon también el 24 las dos fragatas españolas. Ellas habían padecido fuertemente la travesía, los vientos del 16 las obligaron a llegar bien atrás, recibiendo su capitán un zarandeo que le destrozó las botellas, le arruino las ventanas de su gran camarote y perdió toda el agua de abordo. Casi todos los animales embarcados en Montevideo, para la colonia, habían muerto por el mal tiempo. El 25, los tres buques entran en el puerto y amarran.
El 1 de abril, yo entrego nuestro establecimiento a los españoles que toman posesión y enarbolan el pabellón de España, mientras en tierra y desde los buques saludan con veintiún cañonazos al alba y a la caída del sol.
Yo le leí a los franceses habitantes de esta colonia naciente una carta del rey, por la cual su Majestad les permitía permanecer bajo el dominio del rey católico. Algunas familias se beneficiaron de este permiso, el resto, junto con el estado mayor, fue embarcado en las fragatas españolas, las cuales zarparon para Montevideo el 27 a la mañana.
En mi caso, me vi forzado a quedarme en las Malvinas a la espera de la Etoile, sin la cual no podía continuar mi viaje.

Fuente: Voyage autour du monde par la frégate du roi La Boudeuse et la flûte L'Étoile, en 1766, 1767, 1768 & 1769
Louis-Antoine de Bougainville
Traducción:  Hernán Favier