martes, 22 de mayo de 2018

La Prefectura Naval Argentina en Malvinas: sus guardacostas participaron de la primera batalla aeronaval del conflicto


La Prefectura Naval Argentina recibe una orden: "Poner en marcha la Operación Cormorán". Parten hacia las lejanas hermanas los guardacostas Islas Malvinas y Río Iguazú, dos aviones Short Skyvan, matrículas PA 50 y PA 52, y el helicóptero Puma PA 12.
Esa partida ya es una hazaña. Porque los guardacostas sólo son aptos para funciones de policía en las costas de los ríos.
Su tamaño es cinco o más veces menor que los guerreros del mar: acorazados, fragatas, cruceros…
De 27 metros de eslora y 6 metros de manga tiene un peso de 79 toneladas. Cuenta con dos motores y con combustible a pleno carga once mil litros de diesel. Su único armamento es una ametralladora Browning calibre 12.7mm y la dotación es de quince tripulantes.
Pero el 13 de abril, cinco minutos antes de las dos de la madrugada, azotados por olas de hasta nueve metros, y evadiendo el bloqueo británico… ¡entran en aguas de Malvinas!
Como dos pequeños peces entre ballenas y tiburones…
¿La misión? Llevar a tierra dos cañones de 105 milímetros.
Peso: entre 1.500 y 1.700 kilos cada uno. Sólo era posible llevarlos en partes, porque enteros hubieran hundido a los guardacostas.
Además del enemigo, las olas los amenazan con dos formas de naufragio: vuelta de campana o hundimiento de proa.
Muchos días después, ya caído Puerto Argentino y prisioneros algunos tripulantes, los ingleses –históricamente, reyes de los mares– se resisten. No creen. No comprenden que esas "cáscaras de nuez" -definición de un oficial inglés- hayan roto la barrera río-mar, y sin ningún apoyo, llegaran a esas islas golpeadas eternamente por el salvaje Atlántico Sur…
Interrogando a los prisioneros, desconfían.
"¿No tuvieron protección aérea?"
 "¿No tuvieron una nave-madre que los guiara?".
 Y la respuesta siempre es "¡no!"
Con un hito grabado en el bronce. Porque el 22 de mayo, mientras el Río Iguazú navega por la bahía Button llevando tropas y material bélico, además de partes de los cañones, lo atacan tres aviones Sea Harrier.
¡Primer combate aeronaval de la historia patria!
 “Después, nuestro guardacostas encalló. Caminamos más de mil metros con los heridos y el finado envuelto en una frazada, hasta que un avión argentino nos rescató”, cuenta Ibáñez.
El único artillero, cabo Julio Omar Benítez, cae muerto bajo la metralla enemiga. El guardacostas queda inerme.
Entonces es la hora de la desesperación, o del heroísmo.
El cabo José Raúl Ibáñez, a cargo de la sala de máquinas –ya averiada e inundada– empuña la ametralladora, derriba a uno de los Sea Harrier, y los otros dos se baten en retirada.
Hasta ese instante, el maquinista Ibáñez jamás había disparado una ametralladora. Correntino, de 24 años ese día, soltero, cuenta hoy…
"Es cierto, nunca disparé. Sólo la conocía de mirar a Benítez y a otros artilleros en distintos viajes, de puro curioso, mientras tomábamos mate… Pero después del primer ataque, que averió e inundó mi sala de máquinas, subí a la cubierta, vi a Baccaro herido y arrastrándose, y a Benítez moribundo, y ni siquiera lo pensé. Abrí fuego contra el avión inglés, que largó una columna de humo, perdió altura, y cayó al mar".
"Hoy tengo mujer, dos hijos, y además de recibir algunas medallas de la Prefectura, me han nombrado Hijo Dilecto de Corrientes".
Juan Baccaro, ayudante mayor, apenas pasadas las ocho de la mañana y alcanzado por la metralla, se desangraba. Su cuerpo estaba lacerado por 72 esquirlas, de las que le quedarían 61 para siempre…
Pedro Mele, que también llegó a prefecto, ese 22 de mayo tenía esposa, dos hijos, y apenas 22 años. Era copiloto de un helicóptero Puma.
En una entrevista recordó que "teníamos miedo, pero ese miedo sano que nos mantiene alerta. Después de cumplir varias misiones –unas 25 salidas y 60 horas de vuelo–, un bombardeo naval enemigo dañó nuestros sistemas de transmisión e hidráulico, y allí terminó todo. Doble dolor, porque muy poco antes, el 15 de marzo, había muerto mi primer hijo, y mi esposa, Elisa, y mi madre, sufrieron mucho cuando partí".
Osvaldo Aguirre, que alcanzó el grado de prefecto mayor, tenía entonces 26 años y era primer oficial del guardacostas Islas Malvinas. Averiada su nave y a punto de hundirse luego de ese primer ataque, cayó prisionero. Durante 30 días fue el preso número 607. Volvió al continente el 14 de julio.
Este es su testimonio: "El rol de la Prefectura Naval Argentina en las islas Malvinas fue cumplir con las funciones como autoridad marítima de policía sobre navegación y seguridad de los puertos. Estuve a cargo del guardacostas 82 Islas Malvinas. En la primera etapa conocí, patrullé, ¡y nos encontramos con la guerra! Mi guardacostas entró en combate el 1° de mayo de 1982 con un helicóptero de exploración inglés Sea King, a las tres de la tarde. En la contienda cayó herido el cabo segundo Grigolatto, maquinista, con una herida en el abdomen, pero acertando seis impactos contra el helicóptero Sea King inglés. Terminada la guerra estuve prisionero de los ingleses durante treinta días. ¿Mi reflexión? El rol que cumplió la Prefectura logró que los ingleses nos respetaran. Eso me reconforta".
Aguirre contó, además, que los ingleses le pagaron las 8 libras de sueldo que en ese momento exigía la Convención de Ginebra. Que no sufrió violencia, pero sí vejación moral: sacarse la ropa, y después ser interrogado en medio de un campo, mientras un soldado lo apuntaba con su fusil.
Y en ese interrogatorio, otra vez el asombro. Porque lo que realmente querían saber… "era cómo habíamos podido cruzar el Atlántico… ¡con esos barquitos que sólo sirven para navegar por el río!".
El secreto: un combustible esencial, y, por lo tanto, "invisible a los ojos" según el escritor y aviador Antoine de Saint Éxupery (1900-1944) en su libro "Le Petit Prince".
Sí. "El Principito". Un best seller eterno y para la eternidad.
¿El combustible?
El alma.


Fuente: Infobae por Alfredo Serra y Fernando Morales (Extracto)

lunes, 30 de abril de 2018

La aviación naval en Malvinas. Los pilotos argentinos formados en la base aeronaval francesa de Landivisiau


Los pilotos argentinos formados en Landivisiau

El vice almirante Paul Habert recuerda el entrenamiento de los pilotos argentinos en Francia, de marzo a julio de 1981.
La formación de los pilotos argentinos en los Super-Étendard se realizó en la base aeronaval de Landivisiau, en el seno del equipo NAVFCO (empresa naval de formación y de consejería) al mando del capitán de corbeta Paul Habert (acababa de dejar el mando de la flotilla 14F). Tres pilotos lo secundaban: los tenientes de navío Josa y Delaboudinière y el alférez de navío Roussin.
En París, el capitán de navío Corti, responsable de la misión compras, y el capitán de fragata Lavezzo, oficial del programa Super-Étendard argentino, sumados al aparato en febrero de 1980, supervisaban la operación. El conjunto del personal argentino en Landivisiau estaba a las órdenes de uno de los diez pilotos que había que formar, el capitán de corbeta Colombo.
El equipo NAVFCO, emplazado en el lugar de la flotilla visitante, vecino de los de la escuadrilla 57S, recibían el apoyo de la base y más particularmente de la flotilla 14F que proporcionaba los aviones para los pilotos instructores (los argentinos volaban en sus aviones, un total de cinco).
El primer “debut” se efectuó el 01 de abril de 1981 en la persona del CC Colombo, el último fue el TN Mayora el 16 de abril. El desarrollo de la instrucción fue ligeramente perturbado en la época de la elección presidencial del 10 de mayo de 1981, el nuevo presidente quería reexaminar todos los contratos de venta de armamento al extranjero. Finalmente fue posible retomar los vuelos a fines de mayo.



Rápido progreso

Los pilotos argentinos, teniendo una buena experiencia aeronáutica, progresaron rápidamente sin encontrar mayores problemas. La instrucción acelerada, dispensada en francés, los hizo adquirir todas las capacidades del aparato en misiones aire aire, ataques terrestres y navales. Todos los pilotos, asimilando sin dificultad todos los aspectos de las capacidades del aparato que acababan de adquirir, manifestaron una predisposición y una voluntad de progresar que particularmente fue muy valorada por sus instructores.
Los mecánicos argentinos sufrían un poco más el progreso (tenían más dificultades en comunicar sus necesidades). Sin embargo, el equipo de mecánicos franceses, bajo el mando del teniente de navío Bihannic, se consagró con mucha devoción a su formación y a hacer de intermediario entre ellos y sus pilotos.
La instrucción culmina a principios de julio, los aviones se reunieron en Cazaux, antes de su transporte hacia Argentina. Los pilotos habían dado pruebas de una gran capacidad para el vuelo y para la ejecución de las misiones. No teníamos ninguna duda sobre su capacidad para utilizar su nuevo aparato y su sistema de armas con éxito. Sin embargo, no podíamos adivinar que un año más tarde, ellos se encontrarían en las Malvinas, frente a un adversario a quien no imaginaban en esa época. Durante el conflicto, fue particularmente interesante observar que las tácticas de ataque en el mar, que les habían sido enseñadas, se revelaban particularmente eficaces.


Fuente: Le Marin. Mémoire de l’histoire. [Extracto]
Traducción: Hernán Favier

lunes, 26 de marzo de 2018

En un vuelo charter, los familiares de 90 soldados identificados recientemente en Darwin llegaron a Malvinas para una emotiva ceremonia


Hoy, 26 de marzo de 2018, luego de la reciente identificación de 90 tumbas de las 237 que hay en el cementerio argentino de Darwin, se produjo el reencuentro de los familiares con la nueva placa de granito de cada sepultura, por primera vez pudieron rezar, llorar y recordar frente a una losa que, en el caso de 90 soldados, ya no ostentan la frase “soldado argentino sólo conocido por Dios” sino su nombre y apellido; héroes reconocidos desde siempre que yacen en custodia en Darwin, centinelas eternos de la soberanía por la cual lucharon y murieron, honrando a la Patria, a la Constitución, a las leyes del Congreso y lo más importante, a la bandera de Belgrano que juraron defenderla hasta perder la vida.
Es muy emotivo ver a los familiares frente a sus seres queridos, que dieron todo allá lejos y hace tiempo, a días de cumplirse un nuevo aniversario de la recuperación momentánea de nuestras islas Malvinas.


Muchos, yo mi incluyo, teníamos prejuicios y temores sobre esta “cruzada” para identificar a los soldados que yacían en Darwin; el temor a una exhumación y posterior traslado al continente era uno, el otro era las probabilidades de poder identificar fehacientemente a los soldados muertos en un campo de batalla luego de tantos años. Sin mencionar el uso político abyecto que algunos trataron de hacer con la noble idea.
Por suerte nos equivocamos, me equivoqué, los gobiernos argentino y británico acordaron a través del CICR respetar el cementerio y hasta hoy ya han sido identificados 90 soldados de las 123 [actualmente se habla de 121] tumbas de “soldados sólo conocidos por Dios”.
Para los héroes que hoy tienen una nueva losa identificatoria el respeto de siempre, para los familiares volverles a decir que estamos orgullosos de ustedes, el dolor de la pérdida de un familiar es inconmensurable, pero haber muerto con honor defendiendo la soberanía tal vez mitigue un poco la ausencia del ser querido.
A todos ellos, ¡gracias!


Me falta mencionar el gran trabajo realizado por el VGM Julio Aro, la periodista Gabriela Cociffi, el coronel británico Geoffrey Cardozo y el artista Roger Waters, para ellos también el agradecimiento por la dedicación que pusieron para llegar a este gran día.

Fotos: Diario Clarín

viernes, 23 de marzo de 2018

La fórmula "soberanía argentina, autonomía isleña" sobresale de una propuesta para solucionar el contencioso por Malvinas entre la Argentina y el Reino Unido


“Soberanía argentina, autonomía isleña”

El martes 20 de marzo de 2018 se desarrolló en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) una sesión académica a cargo del especialista en derecho internacional Marcelo Kohen, el cual presentó un proyecto tendiente a encontrar una solución al contencioso que enfrenta a nuestro país con el Reino Unido desde hace siglos.
Dicha presentación contempla una hoja de ruta con un planteo novedoso, la combinación de soberanía argentina y autonomía isleña.
Los puntos más sobresalientes de la propuesta mencionados en la disertación fueron los siguientes:

1. Implementar una comisión de conciliación para que ambas partes, la Argentina y el Reino Unido, presenten su caso.
2. Designar a las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur como una nueva provincia, que no sea parte de Tierra del Fuego, como lo es actualmente.
3. Brindar a la futura nueva provincia un status especial con un régimen similar al estipulado sobre las regiones autónomas chinas de Hong Kong y Macao.
4. Mantener el inglés como idioma oficial.
5. Consensuar el renombramiento de las islas.
6. Dejar de lado la denominación Puerto Argentino, y volver a usar el nombre Puerto Stanley para la capital.
7. Crear un régimen migratorio especial en el que la autoridad de la nueva provincia tenga la potestad de decidir quién puede residir en la nueva provincia y quién no.
8. Que la provincia sea titular de los recursos naturales de los espacios marítimos.
9. Establecer un régimen de coparticipación entre el Estado federal y la nueva provincia sobre la ZEE.
10. Otorgar automáticamente la doble nacionalidad a los isleños.
11. Proceder a la apertura de un consulado británico en las islas.
12. La desmilitarización de las islas con el retiro de las tropas británicas y la constitución de una fuerza policial provincial.
13. Establecer dos países que oficien de garantes del acuerdo alcanzado.
14. Establecer un referéndum a los 30 años de aplicado el acuerdo para decidir si se mantiene el status quo alcanzado o las islas obtienen la soberanía plena. [Este punto es el único que me parece controversial]
15. Establecer a la Corte Internacional de Justicia como el ámbito de resolución de controversias que surjan de la implementación del acuerdo.

Fuente: CARI. Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales 20 de marzo de 2018 [Resumen] y [entre corchetes es mío]

viernes, 2 de marzo de 2018

En 1981, y sin estar contemplada como objetivo la recuperación de las islas Malvinas, nace la Fuerza Aérea Sur


Nacimiento de la Fuerza Aérea Sur

A fines del año 1981, el Comando Aéreo Estratégico (CAE) había finalizado la actualización del planeamiento de la FAA para el marco regional. El mencionado planeamiento no contemplaba el caso Malvinas, pues la FAA desconocía (diciembre 1981) totalmente la existencia de una alternativa militar para este conflicto.
Con el propósito de motorizar el planeamiento contribuyente, el CAE elaboró entonces una Directiva que establecía la constitución de los comandos de FAA y Bases Aéreas Militares creados para la defensa aérea del país.
En lo que se refiere a la Fuerza Aérea Sur (FAS) designó comandante de dicha fuerza al Brigadier Horacio Ernesto Crespo, jefe del Estado Mayor de la FAS al Brigadier Luis Guillermo Castellano y jefe del Departamento Operaciones A-3 al Comodoro José Antonio Juliá.
El Brigadier Crespo después de analizar la aptitud del personal asignado para los distintos cargos del EM y de las Bases Aéreas Militares de la FAS, elevó un expediente al CAE en febrero de 1982 con la propuesta de reemplazos tanto en el Estado Mayor de la FAS como en las jefaturas y planas mayores de algunas de sus bases aéreas. El expediente fue aprobado verbalmente por el CAE. A fines de marzo de 1982 aún no había sido oficializado.
El 26 de marzo 1982 el Jefe del Estado Mayor General de la FAA informó a sus mandos superiores de las intenciones del gobierno nacional de recuperar las islas Malvinas.
El 31 de marzo de 1982 se informó al Comandante de la FAS lo que había decidido el Comité Militar y se le ordenó trasladarse a Comodoro Rivadavia para desde allí organizar y conducir la FAS.
El 2 de abril de 1982 el Estado mayor de la FAS en Comodoro Rivadavia estaba constituido por cinco oficiales: el Comandante, el Oficial de Operaciones del Estado Mayor, el Oficial de la Sección Operativa de Transporte Aéreo, el A-4 y un auxiliar. Carecían de planes, facilidades de comunicaciones y conocimiento profundo de la situación. Ante este hecho comenzaron a hacerse los primeros requerimientos de medios empezando por el personal, que fue solicitado en base al conocimiento que los oficiales superiores presentes tenían del resto de la fuerza.
Simultáneamente con la creación de la FAS, se implementó el Comando aéreo de Transporte (CAT) y el Comando Aéreo de Defensa (CAD). Además, el Brigadier Castellano, designado jefe de Estado Mayor de la FAS, debió ser reemplazado, porque el Comando Aéreo Estratégico lo designó jefe del Componente Aéreo Malvinas. Por esta causa el Brigadier Crespo decidió que su Jefe del Departamento Operaciones asumiera también las funciones de Jefe de Estado Mayor de la FAS.
Por los conceptos expuestos, se fue conformando el Estado Mayor de la FAS complementado con los oficiales superiores y jefes del Comando Aéreo de Defensa que arribaron para organizar el CODASUR y que se integraron a la FAS para constituir un solo comando, porque así lo exigía la situación y el sentido común.
El Brigadier Camblor, jefe del Comando de Defensa Aérea Sur, analizada la situación de personal, rápidamente autorizó la integración, asumiendo él mismo las funciones de 2do Comandante de la FAS y jefe del CODASUR.
La FAS debía organizar en un plazo perentorio su fuerza para combatir con un enemigo notablemente superior en tecnología y medios, y en un teatro de operaciones que resultaba extraño a las unidades de la FAA, cuyos medios no se hallaban dotados y adiestrados para la lucha en el mar, la cual doctrinariamente era una responsabilidad primaria de la Armada, como resulta lógico. Solicitó, y le fue concedida, primacía total en la selección de los medios -personal y material- para conformar la FAS.
La FAS en menos de treinta días debía reconocer las capacidades del enemigo; adiestrar a los pilotos en las técnicas particulares de ataque a buques; realizar pruebas operativas; adaptar los sistemas de armas a la tarea que se avecinaba; reconocer las limitaciones propias -que no eran pocas- y buscarles solución; estudiar las posibilidades operativas de sus aviones de ataque, que apenas podían llegar a las islas por la distancia que las separaba del continente; familiarizar a los pilotos con los problemas de la operación sobre el mar y reconocer el archipiélago en vuelos de práctica.
En el Estado Mayor de la FAS, ya se había descartado la posibilidad de disputar la superioridad aérea a baja altura, sobre las islas, enfrentando a los aviones Harrier con los Mirage. El problema era simple: si los Mirage descendían, consumirían mayor cantidad de combustible y ya no podrían regresar. Los pilotos dispondrían de unos diez minutos de permanencia sobre las islas, si mantenían su altitud. En consecuencia, habría combate sólo si los Harrier ascendían, siempre que el enfrentamiento se iniciara a los pocos minutos del arribo de los Mirage, sobre las islas. Por lo tanto, la defensa de las unidades propias en Malvinas, estaría limitada a lo que podría oponer la artillería antiaérea, sin conocer todavía su eficacia, porque no se contaba con verdadera experiencia.
Asimismo, las escuadrillas propias que arribaran a la zona de Malvinas, en misiones de ataque a los objetivos navales o terrestres, no contarían con protección aérea real. La principal ayuda disponible, sería la advertencia de los controladores de radar, sobre la aproximación de interceptores Harrier. Se enviarían aviones de cobertura, pero éstos poco podrían hacer, en verdad, por su escaso radio de acción; salvo la diversión, que podrían ejercer al ser dirigidos hacia los Harrier, manteniendo su altitud. Un recurso que dio resultado en muchas ocasiones.

La Fuerza Aérea Sur en el continente

En las bases de despliegue, no se descartaba una posible incursión aérea o la más probable de comandos, contra instalaciones y material de vuelo. Por lo tanto, se reforzaron las medidas preventivas, y parte de los aviones se dispersaban durante las horas nocturnas.
Desplegó sus unidades a las bases costeras de la Patagonia, de la siguiente forma:
El escuadrón de bombarderos Canberra a Trelew.
Los escuadrones de transporte Hercules C-130, caza interceptora, búsqueda y salvamento, y de diversión, en Comodoro Rivadavia.
Dos escuadrones de ataque con aviones A-4C Skyhawk y M-5 Dagger en San Julián.
Un escuadrón de ataque de aviones IA-58 Pucará en Santa Cruz, en tareas costeras y de reemplazo a la unidad similar desplegada en las Islas Malvinas.
Dos escuadrones de aviones A-4B Skyhawk en Río Gallegos.
Un escuadrón de aviones M-5 Dagger en Río Grande.
La FAS desplegó así unos setenta y tres aviones de ataque basados en las mencionadas bases y aeródromos patagónicos.
Ocho aviones Pucará fueron desplegados a la BAM Cóndor, el 29 de abril, en previsión de un probable ataque masivo a la BAM Malvinas; se mantenían a la orden del CIC, para tareas de reconocimiento ofensivo y ataque a objetivos terrestres, especialmente, para repeler cualquier intento de desembarco por parte de las fuerzas de asalto de la Task Force.
El resto de los aviones de la FAA permanecieron en sus asientos de paz, listos para producir los reemplazos que fuesen necesarios.
El comandante de la FAS debió enfrentar una relación con otros comandos colaterales que se iría tornando tanto más difícil cuanto que los límites de su teatro de operaciones se superponía con el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur y comprendía además a la Guarnición Militar "Malvinas", con cuyos comandos no tenía relación de dependencia pues de acuerdo con la orgánica establecida por el Comité Militar al crear los comandos operacionales, el Comando Aéreo Estratégico -y la FAS que le dependía- era un comando específico, es decir, integrado por medios pertenecientes exclusivamente a una sola fuerza.
Al Brigadier Crespo se le impuso una misión y los medios para cumplirla. Alertó a sus superiores acerca de los problemas y les informó que -si había guerra- sus hombres lucharían hasta las últimas consecuencias, sean cuales fueren los peligros a enfrentar y las bajas que se sufrieran. El 30 de abril al ocaso, sus hombres, que provenían prácticamente de la totalidad de las unidades de la Fuerza Aérea, se hallaban en una tensa vigilia, listos para enfrentar su hora de prueba.

Fuente: Fuerza Aérea Argentina

lunes, 5 de febrero de 2018

Operaciones anuladas o frustradas: ¿podrían haber cambiado el curso de la guerra de Malvinas?


El ataque aéreo frustrado del 2 de mayo 1982 desde el Portaaviones 25 de mayo [ARA V-2 POMA]

1° MAYO 1982

- 0723 es catapultado del POMA el Tracker 2AS-26 (CC Julio Alberto Covarrubias, TF Gustavo Leopoldo Ottogalli, SS Hugo Vallejos y CI Oscar Condori).
Misión: Exploración al NE de MLV. Regresa a 1038 sin novedad.
- 1245 es catapultado del POMA el Tracker 2AS-23 (CC Alberto Daniel Dabini, TC Juan Carlos Bazán, SS Rodolfo Lencina y CP Ernesto Paulinkas). A 1345 tiene contacto radar mediano, luego 2 señales MAE, a 1513 contacto con la FT británica con 7 blancos y más tarde una flota de 10 pesqueros polacos. Regresa a 1705.
- 1515 COATLANSUR (VL Juan Carlos Lombardo) en base a informes recibidos de Puerto Argentino informa a la FT 79 (CL Gualter Oscar Allara) "Enemigo aferrado y daba libertad de acción para atacar" por considerar que se había iniciado el desembarco.
- 1530. FT 79 reconocido y localizado un portaaviones y 7 destructores al 031/Puerto Argentino/120 millas. FT 79 inicia interceptación con intención de atacar en el crepúsculo matutino (02 mayo)
- 2007. COFUERTAR 79 (GFH 012007) Ordena iniciar operaciones ofensivas.
- 2100. FT 79 inicia aproximación con arrumbamiento general a los efectos de lanzar ataque aéreo desde el POMA en el crepúsculo matutino (02 mayo).
- 2100. es catapultado el Tracker 2AS-26 (CC Emilio Valentín Goitía, TF Daniel Alberto Marinsalta SS Rodolfo Lencina y CI Néstor Conde).
- 2300 detecta un contacto grande y tres medianos, una señal MAE. Regresa a 0110 (02 mayo)


Se comienza a alistar a los aviones en una configuración de carga máxima de combustible y 1.000 Kg de bombas (4 bombas Mk 82 de 250 Kg cada una). Para este caso se necesitaba un viento real de 25 nudos (46 Km/h). La idea era lanzar un ataque con seis aviones (24 bombas), manteniendo un avión de reserva, el octavo, como avión tanquero para reaprovisionar a los demás. Se debía atravesar tres barreras antiaéreas, la primera formada por una PAC, la segunda barrera formada por los misiles de los buques y la tercera por la artillería convencional de los buques. Se estimaba perder 2 aviones en la llegada y llegar a los blancos con 4 aviones (16 bombas) y teniendo en cuenta el nivel de adiestramiento de la Escuadrilla en el blanco elegido lograr un impacto por avión. Se lograría un mínimo de 4 impactos que, si bien no hundirían al portaaviones enemigo, serían suficientes para neutralizarlo. Allí llegarían las tres corbetas con misiles Exocet MM38 completando el ataque aéreo.
Al comenzar a disminuir el viento de superficie (fenómeno meteorológico muy raro en el Atlántico Sur) obligó a quitar peso a los aviones para permitir el despegue. Se comenzó por bajar una bomba (ataque con 18 bombas), luego se debió bajar una segunda bomba (ataque con 12 bombas) y por último bajar una tercera bomba (ataque con 6 bombas). Aquí entro a jugar la "aceptabilidad". Teniendo en cuenta las pérdidas al llegar al blanco y las probabilidades de acertar, se consideró que en el blanco impactarían de una a dos bombas. A esto se debe agregar la pérdida de aviones en el regreso hizo que el factor riesgo fuera superior a la aceptabilidad y se decidió suspender el ataque.
El POMA permanece operando en el mar hasta el 10 mayo, fecha en que amarra en la Base Naval Puerto Belgrano (BNPB).

NOTA:
Tercera Escuadrilla Aeronaval de Ataque.
En 1982 sólo quedaban ocho aviones A-4Q Skyhawk en servicio: 3-A-301, 3-A-302, 3-A-304, 3-A-305, 3-A-306, 3-A-307. 3-A-312-,3-A-.314
Tripulaciones.
1- CCAV Rodolfo Alberto Castro Fox (Cte)
2- CCAV Alberto Jorge Philippi (Adscripto- Cte en1981)
3- CCAV Carlos María Zubizarreta (2° Cte- 23 May 82 accidentado en B.A.R.G.)
4- TNAV Benito Italo Rótolo (Adscripto)
5- TNAV Carlos Santiago Oliveira (Adscripto)
6- TNAV Marcos Aurelio Benitez
7- TNAV Roberto Gerardo Sylvester
8- TNAV José César Arca
9- TNAV Carlos Alberto Lecour
10- TNAV Alejandro Daniel Olmedo
11- TNAV Marcelo Gustavo Márquez (es derribado el 21 May 82, fallecido)
12- TCTE Héctor Rufino Vite
13- TCAV Félix Medici

Fuente: Historia de la Aviación naval argentina. Tomo III (Conflicto del Atlántico Sur). Capítulo 40, Tercera Escuadrilla Aeronaval de Ataque. Compilado por el Contraalmirante (RS) Héctor Albino Martini. Buenos Aires, 1992. 

miércoles, 3 de enero de 2018

La Argentina, a través de su Cancillería, renueva el reclamo soberano por las islas Malvinas, Georgias y Sandwich en un nuevo aniversario de la usurpación británica


Cuestión de las Islas Malvinas: la Argentina reafirma sus legítimos derechos de soberanía

El 3 de enero de 1833, las Islas Malvinas, parte integrante del territorio nacional argentino, fueron ilegalmente ocupadas por fuerzas militares del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
La República Argentina, como legítima heredera de los archipiélagos y espacios marítimos del Atlántico Sur que habían pertenecido a España, exteriorizó a través de actos de gobierno la firme voluntad de recuperar su soberanía efectiva sobre ellos.
La Cláusula Transitoria Primera de la Constitución Nacional consagra el objetivo permanente e irrenunciable de recuperar el ejercicio pleno de la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, de conformidad con los principios del derecho internacional y respetando el modo de vida de los habitantes de las Islas Malvinas. Este objetivo es una política de Estado y responde al anhelo de todo el pueblo argentino.
Las Naciones Unidas reconocen que las Islas Malvinas se encuentran sometidas a una situación colonial (resolución 2065 (XX) 1965 de la Asamblea General), así como que existe una disputa de soberanía que debe ser resuelta a través de negociaciones bilaterales entre los dos Estados involucrados, teniendo en cuenta los intereses de los habitantes de las islas.
La República Argentina continúa recibiendo el apoyo en favor de sus derechos de los Estados Partes del MERCOSUR y Estados Asociados, de UNASUR, y de CELAC. Así mismo otros foros multilaterales y regionales como la OEA, el Grupo de los 77 y China, ASPA, ASA y la Cumbre Iberoamericana solicitan la reanudación de las negociaciones.
En esta fecha el pueblo y el gobierno argentino reafirman una vez más los imprescriptibles e inalienables derechos de soberanía de la República Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Fuente: Cancillería Argentina. Información para la Prensa N° 001/18. 02 enero 2018

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Malvinas: el CICR pudo identificar finalmente a 88 soldados argentinos enterrados en el cementerio militar de Darwin


Malvinas: la Cruz Roja finalmente identificó los restos de 88 soldados argentinos 

La Cruz Roja declaró hoy que su equipo médico-legal identificó los restos de ochenta y ocho soldados argentinos enterrados en el cementerio de Darwin en las islas Malvinas luego de morir combatiendo contra Gran Bretana en 1982 en este territorio. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) adquirió muestras de 121 restos de militares no identificados enterrados en el cementerio militar de Darwin, tumbas con la leyenda "soldado argentino solo conocido por Dios".
"Estamos contentos de poder a partir de ahora asociar nombres a los soldados anteriormente no identificados, dando respuestas a numerosas familias que esperan noticias desde hace más de tres décadas", palabras del jefe de operaciones del CICR, Dominik Stillhart. Antes de esta declaración pública, los resultados fueron presentados a las delegaciones argentina y británica, en la sede del CICR en Ginebra.
En diciembre de 2016, los gobiernos argentino y británico aceptaron exhumar e identificar lo que se pensaba inicialmente eran los restos de 123 soldados argentinos, un número que se redujo a 121.

Fuente: Comunicado del CICR [traducido y resumido] 01/12/2017

domingo, 5 de noviembre de 2017

Actualidad: Cartas hasta hoy desconocidas datadas en 1767 ratifican la jurisdicción argentina sobre las Islas Malvinas


Documentos inéditos de 1767 ratifican la soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas

Se trata de tres cartas entre el gobernador de Buenos Aires y de las islas. El gobierno recibió el material y ahora podría intervenir para hacer un reclamo ante la ONU.

Son tres cartas inéditas fechadas en 1767. Tres documentos escritos en español antiguo que incluyen un intercambio epistolar entre el primer gobernador de las Islas Malvinas y el entonces mandatario de Buenos Aires. Los tres escritos llegaron a manos del gobierno hace pocos días y revelan un hecho inusitado para la historia nacional: ratifican la soberanía geopolítica de la Argentina sobre las Islas Malvinas.
El presidente Mauricio Macri, el jefe de Gabinete Marcos Peña y el canciller Jorge Faurie ya fueron informados del tema. También está al tanto el senador radical Julio Cobos, que fue quien ofició de nexo entre un coleccionista privado de obras históricas que dio con el hallazgo y el Estado argentino. El dato político más significativo de esta revelación histórica que pudo conocer en exclusiva Infobae es que en el futuro inmediato, el Gobierno podría utilizar estos documentos como nueva base de sustentación para darle más sustento a la pelea en las Naciones Unidas por el reclamo de la soberanía argentina en las islas del Atlántico Sur.
El primer documento está fechado en Buenos Aires el 18 de febrero de 1767 y es una carta del entonces gobernador bonaerense Francisco Bucarelli y Ursúa (expulsor de los Jesuitas) a Felipe Ruiz Puente, primer mandatario de las Islas Malvinas. El texto, que se halla bajo estricto resguardo en el Archivo General de la Nación, sostiene que desde Buenos Aires se enviarán ocho prisioneros "a ración y sin sueldo" como mano de obra para la flamante gobernación de las Malvinas, creada cuatro meses antes por orden del rey Carlos III. "Señor mio: con destino a servir en las Reales obras de las Islas Malvinas a ración y sin sueldo remito a Usted los individuos señalados en la adjunta relación para [que] disponga la conducción y permanencia allí de estos reos el tiempo de su condena", firma el gobernador de Buenos Aires al tiempo que da la lista de ocho presos.
El segundo documento es una carta fechada en Malvinas el 25 de abril de 1767 enviada por el gobernador de Malvinas Felipe Ruíz Puente a su par bonaerense Bucarelli y Ursúa. En esa misiva le explica la necesidad de levantar una capilla en Malvinas "para todo el pueblo, pues solo se cuenta con una muy precaria, con una imagen de San Luis". Y solicita a la vez "un pequeño sagrario o tabernáculo con su copón correspondiente y una imagen de la Advocación que V.E determinare para Patrono de esta posesión". Cabe destacar que el Puerto Soledad se bautizó como Saint Louis cuando fue descubierto por los franceses. Sucede que las islas luego fueron transferidas a la corona española por Francia.
Y el tercer documento hallado, que obra en poder del Estado en estos momentos, está datado en Buenos Aires el 2 de diciembre de 1767. También se trata de una carta dirigida por el gobernador de Buenos Aires al primer gobernador de Malvinas. Allí se sostiene que desde la capital argentina se enviarán los vasos sagrados y ornamentos para "erigir una nueva capilla en esa Colonia", así como una imagen de la Virgen de la Soledad para que sea declarada patrona de la población. Quizás esta sea la única pista para descubrir el origen del nombre de la Isla Soledad.


Por otra parte, las fuentes consultadas destacaron que entre los detalles importantes de las cartas, uno de los documentos menciona la enumeración de "reos" que fueron a trabajar ya que entre ellos sólo uno era de origen noble y de apellido Díaz. No sólo estos reos fueron a Malvinas, sino que comenzaron las primeras obras de la Capilla y está mencionado que fueron los Franciscanos quienes aportaron su asistencia espiritual al comienzo de dominio de la corona española. El documento está datado el 25 de abril de 1767, la fecha del traspaso de dominio francés de las islas al reino español, y para los historiadores y el arco político, estos documentos revelan una posesión del territorio español, por lo que tras la independencia de la Argentina, pasó a ser la república poseedora de las islas Malvinas.
"La particularidad del documento es el uso de la palabra 'Colonia', calificativo de los Borbones, reinantes en esa etapa en la península Ibérica. Ese término es vital para reconocer a las islas como dependientes de una gobernación bonaerense, luego del Virreynato del Río de la Plata, más tarde de las provincias Unidas y por último de la Nación Argentina", expresó el coleccionista privado que encontró los documentos y que se los donó al Estado. Por razones de seguridad, el anticuario prefirió denominarse con las iniciales N.L.D a fin de no revelar su identidad.
El Gobierno tiene conocimiento de estos documentos que ahora están en poder del Archivo General de la Nación. Una fuente calificada de la Casa Rosada admitió que "hay altas posibilidades de que estas cartas puedan ser usadas para presentar en naciones Unidas como nuevos elementos de defensa de la soberanía de la Argentina en las islas Malvinas".
Por otra parte, el senador Cobos destacó que "los documentos recibidos tienen el valor histórico de que ratifican la posesión de las Malvinas por parte de lo que luego sería el territorio argentino y es un hecho que sin dudas marcará un antes y un después en la diplomacia".
La ex canciller Susana Malcorra fue la que recibió el año pasado esta documentación, y la diplomática expresó en diálogo con Infobae que "los documentos hallados pueden llegar a tener un peso político muy fuerte". Es que si el gobierno lleva esta documentación a las Naciones Unidas se podría modificar el voto de algunos países del Comité de Descolonización que hasta ahora estuvieron alineados con Gran Bretaña. Malcorra dijo que si se ratifica la autenticidad de esos documentos "el tema se torna interesante".
Anteayer, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) terminó de analizar científicamente los documentos inéditos para autentificar su identidad y reveló que son reales. Se realizaron "análisis cuali/cuantitativo de fibras mediante la observación con microscopio optimo (MO) y microfotografias". El informe técnico es el SOTN 18-5230. "Se tomaron muestras con algunos escasos milímetros cuadrados en zonas de reborde y sin escritura tratando de no afectar las dimensiones originales ni su aspecto", dice el documento.
A su vez, el Archivo General de la Nación avaló esa documentación y la resguardó en su poder bajo llave. Ahora espera que el Gobierno tome el tema y se avance con el reclamo político ante Gran Bretaña en el Comité de Descolonización de Naciones Unidas.
Desde la Fundación Nuestra Historia y la Confederación de Entidades patrióticas, Raul Eugenio Daneri dijo que "la validez de estos documentos es que tienen el peso político de que el reclamo argentino sobre las islas ya se sustentaba desde 1767 y no hay dudas de esto". La palabra de Daneri tiene un valor adicional: fue capitan del Regimiento de Infantería 7 Coronel Conde que combatió contra el Reino Unido en las Malvinas en la guerra de 1982. Daneri acompañó a N.L.D en una parte del hallazgo.
¿Cómo llegaron a manos del gobierno los documentos que pueden hacer un ruido diplomático de gran envergadura con Gran Bretaña?


Según pudo reconstruir Infobae a lo largo de varios meses de investigación, N.L.D adquirió en marzo de 2015 estas tres cartas a un anticuario del microcentro porteño que desconocía el valor histórico de esos documentos. El coleccionista empezó a averiguar el origen y la validez de los documentos y una vez que tuvo la certeza de que tenía entre manos una gran historia se la llevó a Cobos, que lo recibió tras un acto que compartieron en el Senado por la conmemoración del hundimiento del Crucero General Belgrano.
"Recuerdo que al principio tuvimos muchas dudas de la autenticidad de los documentos", sostuvo el senador de Mendoza. Pero con el tiempo las dudas se fueron disipando. De la mano de Cobos, el 21 de marzo del año pasado N.L.D le llevó los documentos a la entonces canciller Malcorra, luego accedió al tema el director del Archivo General de la Nación Emilio Perina y finalmente se recaló en el INTI para las pruebas científicas de las tres cartas.
Desde septiembre de 2016, los documentos fueron cedidos por N.L.D al Estado argentino y están bajo llave en el Archivo General de la Nación. Cobos informó del tema al jefe de Gabinete y al canciller Faurie que ya han avisado a Macri. El viernes pasado hubo una comunicación oficial del senador de Mendoza a Presidencia.
El coleccionista privado ya casi puede respirar tranquilo. No fue una aventura tan fácil. Recibió atentados en su domicilio y finalmente pudo salvar las cartas para donarlas al Estado. El 23 de noviembre presentará en sociedad esta documentación que hasta ahora eran secretos junto con la Fundación Nuestra Historia.
Luego le tocará el turno al Gobierno para avanzar en la batalla diplomática por las islas Malvinas. Los documentos que hoy se revelan pueden cambiar el curso de la historia.

Fuente: Infobae por Martín Dinatale 5 de noviembre de 2017
Documentos: Senador Julio Cobos

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Rosa por la paz, obra realizada con material bélico de la guerra de Malvinas en homenaje a los héroes de la Gesta del Atlántico Sur


Rosa por la paz

La obra de arte Rosa por la paz, realizada por el maestro orfebre Juan Carlos Pallarols con material bélico de la guerra de Malvinas en homenaje a los héroes de la Gesta del Atlántico Sur, fue donada hoy a la Fuerza Aérea Argentina (FAA), dependiente del Ministerio de Defensa, y permanecerá exhibida en el Edificio Cóndor.
La entrega de la pieza, que forma parte de la gran artesanía colectiva "Dos rosas por la paz", iniciada por Pallarols y de la que participaron veteranos de guerra, familiares de caídos, ciudadanos de Argentina y de todo el mundo, fue realizada esta mañana en el Edificio Cóndor de la FAA, donde estuvieron presentes el jefe de la institución, brigadier general VGM Enrique Víctor Amrein; el secretario de Estrategia y Asuntos Militares del Ministerio de Defensa, Horacio Chiguizola, y el subsecretario de Asuntos Internacionales de la Defensa, José Luis Vila.
"La Fuerza Aérea Argentina entiende que este honor concedido para custodiar la Rosa de la Paz merece un lugar de privilegio y, por ello, el sitio elegido es el que alberga las imágenes de nuestros caídos en la guerra de Malvinas. En este lugar podemos conjugar la belleza de esta obra y el homenaje eterno a nuestros héroes de Malvinas", expresó Amrein durante el acto.
La obra de arte está realizada con metal de aviones provenientes de la guerra de Malvinas y los participantes de todos los sectores que se involucraron en el proyecto trabajaron en el taller de Pallarols, agregando las vainas servidas en la guerra al crisol para obtener los lingotes de bronce, modelar los pétalos y cincelarlos.
Cada participante aportó además de su voz y su trabajo, su firma de apoyo a la ofrenda en un libro de actas y su imagen para un documental.
El objetivo de la pieza fue desde el inicio entregarla como ofrenda a los caídos en combate y que descansan en los cementerios de las Islas del Atlántico Sur.
La iniciativa contempla que un familiar de un caído argentino lleve una de las rosas a los caídos británicos y que, recíprocamente, el familiar de un caído británico lleve la otra a los caídos argentinos.
Del acto de entrega de la obra participaron veteranos, agregados extranjeros e invitados especiales y personal militar y civil de la FAA.

Fuente: Dirección de Comunicación Social FAA 25 de octubre de 2017

viernes, 13 de octubre de 2017

De Ensenada a Malvinas: un grupo de alumnos se va de viaje de egresados a las islas


De Ensenada a Malvinas: un grupo de chicos se van de viaje de egresados a las Islas

Los alumnos del sexto año optaron por un destino con historia para su viaje de fin de curso.

Ni Bariloche ni Miami. Un lugar sin boliches ni vida nocturna, tampoco playas paradisíacas. Pero lleno de historia y sentimientos: un grupo de estudiantes de Ensenada eligió las islas Malvinas para su viaje de fin de curso. El proyecto lleva dos años de trabajo y significó esfuerzos, y ahorros, y ahora el gran día llegó: parten este viernes por la noche desde Aeroparque para estar en las islas el sábado, en el vuelo de LAN que hace escala en Río Gallegos.
Se trata de 18 chicos y chicas de sexto año del Colegio Nuestra Señora de la Merced (más conocido como Colegio Don Bosco) de Ensenada. Los acompañarán la directora, Ana Yeco, y otra docente, referente del proyecto, la coordinadora de Pastoral del Colegio, Karina Seibane. También tres veteranos de la guerra de 1982, del CEMA La Plata (Casa del Ex Soldado Combatiente de Malvinas), Antonio Reda, Eduardo González y Claudio Guzmán. Todo nació con una visita de estos ex combatientes al colegio, y los chicos se entusiasmaron ante la invitación a ir a Malvinas, del veterano Antonio Reda.
Será ver y escuchar, tratar de captar en el incesante viento patagónico, en la aridez de los montes donde pelearon y dejaron la vida chicos como ellos, los ecos de aquel conflicto que marcó la historia de las últimas décadas del país. Sucedido cuando ninguno de ellos había nacido.
“Para nosotros no es un viaje de egresados, es un viaje institucional que pertenece a un proyecto institucional. Nació de la necesidad de los jóvenes de ser protagonistas”, explicó a radio Provincia la docente Seibane.
Entre las actividades y recorridas, los jóvenes harán un homenaje a los únicos tres isleños, civiles, muertos en el conflicto, a causa de un bombardeo británico en San Carlos [*]. Llevan como ofrenda una rosa del orfebre Pallarols, hecha con vainas de municiones.
El viaje durará una semana, ya que el vuelo regular llega y sale de las islas sólo los sábados. En ese tiempo los veteranos les contarán a los chicos sus experiencias en el mismo lugar, 35 años después. En “De Ensenada a Malvinas” en Facebook, los estudiantes fueron relatando su experiencia del esfuerzo para juntar los fondos, y sus expectativas.
“Vamos desandando la Historia siendo artesanos de Memoria”, escribieron. “Proyecto que nos permitió soñar con viajar a las Islas Malvinas para encontrarnos: con la historia, con el presente, con el otro... desde la fraternidad y desde el dialogo respetuoso, para tender puentes y tener experiencias que nos sigan impulsando a tirar la historia hacia adelante, y permitirnos dar testimonio de lo vivido, recordando, honrando a los caídos, y a sus familias. ¿Nos Ayudás A Viajar Las Islas?”. El día llegó.

Fuente: Clarin por Guido Braslavsky 12 de octubre de 2017
[*] Donde dice San Carlos debe decir Puerto Argentino

martes, 10 de octubre de 2017

Un periódico de la época describe la usurpación británica de las islas Malvinas en enero de 1833


Diario El Lucero

Buenos Aires, 21 de enero de 1833

Los mismos motivos que tuvimos para diferir el anuncio de las tropelías de un oficial de la marina de E. U. en Malvinas, nos han aconsejado a guardar igual circunspección en la agresión no menos escandalosa ejercida en los mismos parajes, por un buque de guerra de S. M. B.
La Inglaterra, una de las naciones más liberales del globo, y que precedió a todas las potencias europeas en el reconocimiento de nuestra independencia, y en enviarnos agentes para estrechar relaciones amistosas con nosotros:- la Inglaterra, o mejor diremos su gobierno, faltando a la fe de los tratados y desmintiendo las protestas tan positivas de amistad tantas veces expresadas por sus mismos reyes en cartas autógrafas que se conservan en nuestros archivos, se ha apoderado subrepticiamente de una de nuestras posesiones, sin más formalidades que las que se acostumbran con los países salvajes o desiertos!..... Relataremos los hechos y dejaremos que juzguen nuestros lectores.
El día 2 del corriente, a las 9 de la mañana, fondeó en el puerto de S. Luis de la Soledad la Clio, corbeta de S. M. B. cuya salida misteriosa del Río Janeiro había sido anunciada en los papeles públicos. El Sr. Pinedo, que se hallaba en el mismo puerto a bordo de la Sarandí, llenando los deberes de hospitalidad que le correspondían como jefe de mayor graduación de este gobierno, allí donde tremolaba nuestro pabellón, encargó a dos de sus oficiales de ofrecer al Sr. Onslow, comandante de la Clio, los servicios de que pudiera necesitar durante su permanencia en aquellos mares.
La contestación del Sr. Onslow a este acto de urbanidad fue, que “venía de Río Janeiro, acompañado de otra fragata de 44, a tomar posesión de las Islas Malvinas, las que eran de S. M. B., y que tenía órdenes terminantes de enarbolar, dentro de 24 horas, el pabellón inglés: lo que ya había practicado en otros puertos de las islas”.
El comandante de la Sarandí, a quien había intimado que arriase la bandera argentina de tierra, y se retirase, le preguntó si la Gran Bretaña había declarado la guerra a la República Argentina, o que motivos tenía para ocupar una de sus islas en el Atlántico: a lo que repuso el Sr. Onslow que por su honor aseguraba de no haber guerra y que muy al contrario la amistad y el comercio seguían lo mismo.
El comandante de la Sarandí, cediendo a las circunstancias y a fuerzas superiores, se limitó a protestar una y más veces contra la ocupación de una parte de nuestros dominios, y se alejó de las costas donde había presenciado la humillación de su pabellón.
Estos hechos, que no se extrañarían en la vida de un Cortés o en un Pizarro, y que ningún pueblo moderno quisiera ver registrados en su historia son los que caracterizan la “segunda infracción de los derechos más sagrados de la República por parte de los que blasonan de ser sus amigos”.
Sentimos sobremanera tener que abrigar dudas sobre los principios que dirigen la marcha del gabinete de St James. Considerábamos a los ingleses no sólo como a los más antiguos, sino como a los más constantes y sinceros defensores de nuestros derechos, y nos es doloroso vernos insultados por los amigos y sucesores del ilustre Canning, que sostuvo con tanta energía nuestra independencia, oponiéndose a los Borbones de España que pretendían mantenernos en el estado de colonos, y a los de Francia que se proponían monarquizarnos.
¡Será, pues, la Inglaterra, que se nos pinta como la cuna de la libertad y de la civilización europea, la que dará al Nuevo Mundo el espectáculo de una violación tan brusca del territorio de la República Argentina!
Si se consideraba con títulos para invadirnos ¿le faltaban agentes para exponerlos? ¿Qué motivo puede haberle hecho desistir de la vía de las negociaciones, que se hallaban entabladas sobre este mismo negocio?
Cuando nuestro Gobierno se decidió a nombrar a un comandante político y militar de Malvinas, el Sr. Fox, Ministro plenipotenciario de S. M. B., invocando los pretendidos derechos de la corona de Inglaterra sobre aquellas islas, protestó contra este nombramiento. Pudo no quedar satisfecho con lo que se le dijo, y declarar que, a falta de otra contestación, el Gobierno inglés se vería en la precisión de echar mano a la fuerza….. Estos son los trámites que acostumbran los pueblos civilizados, y es muy extraño, por no decir más, que la Inglaterra los respete cuando discute con Holanda, y los olvide cuando trata con Buenos Aires.
¡Cuántas intimaciones y explicaciones han precedido la salida de una flota Anglo-Gala que debe obrar en la Escalda!.... ¿Se arrogará el ministerio inglés el derecho de clasificar las prerrogativas de las naciones, y de medir el grado de consideración que le merecen?
Por cualquier lado que se mire la ocupación de Malvinas, no se descubre una sola razón que la justifique, aún cuando fueran reales los derechos de soberanía que se alegan por parte de Inglaterra. Pero confiamos en que el Gobierno de Buenos Aires se ocupe de probar su insubsistencia, exigiendo la debida reparación del ultraje inferido a la dignidad de un pabellón amigo; y qué más dócil a los principios de derecho universal, que prevalecen entre los pueblos cultos, no se aparte de la línea de moderación que ha seguido hasta ahora en sus cuestiones con los poderes extranjeros; de modo que, aun cuando debiesen frustrarse las esperanzas que pone en los sentimientos de justicia del pueblo inglés, renueve el ejemplo de la matrona de Macedonia que apeló de Filipo al mismo Felipo, y si esto no bastase él se procurará los caminos de existir siempre con honor.

Fuente: Operación Malvinas
Nota del editor: He respetado al máximo la prosa del artículo, corrigiendo apenas palabras y algunos signos de puntuación para una lectura más agradable.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

El reclamo sobre Malvinas nuevamente presente en el discurso argentino durante la apertura del 62º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU


En la alocución que realizó la vicepresidente argentina Gabriela Michetti en la Asamblea General de la ONU, la Argentina renueva su reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur e insta nuevamente al Reino Unido a sentarse a la mesa de negociaciones para dirimir de manera pacífica el contencioso entre ambos países.



lunes, 7 de agosto de 2017

El Apostadero Naval Malvinas, primera unidad logística de la Armada en las islas, fue creado el 2 de abril de 1982


Apostadero Naval Malvinas: un gran almacén de ramos generales durante la guerra

En la madrugada del 2 de abril de 1982 la Fuerza de Desembarco argentina recuperó las islas Malvinas.
Apenas cumplida la misión, una de las primeras acciones de la Armada fue construir el Apostadero Naval en Puerto Argentino.
Se trataba de un establecimiento con funciones logísticas de todo tipo, aunque lo primordial era brindar apoyo a las unidades que operaban en la capital. Quedó a cargo el capitán de fragata Adolfo Gaffoglio.
A las 7:35 comenzó el desembarco del rompehielos Almirante Irízar, que entre tantas cosas traía 19 hombres que habían dormido mal en el laboratorio del barco.
“Al principio no teníamos nada. Y cuando digo nada, es nada. Fue el inicio de la Marina en las Malvinas”, cuenta Roberto Coccia, que fue el bioquímico del Apostadero.


Fue como un almacén de ramos generales para los buques, que cargaban y descargaban. Además patrullaban, custodiaban la península Camber y el faro San Felipe; hacían la provisión de suministros, la operación de radios y las centrales telefónicas; tenían un puesto de socorro y hasta se llevaba a cabo la recuperación físico-mental de los soldados de la Infantería de Marina.
Claudio Guida, entonces conscripto, construyó el cartel del "Apostadero Naval Malvinas". Había sido pensado para tapar uno de "F#lkland Islands Company", pero como la gobernación no lo autorizó, se puso en un galpón contiguo.
Recién en mayo del 82 se estableció la plana mayor, en unos galpones que se usaban para acopiar lana y carpintería. Hubo, en total, entre 170 y 220 personas. Esa comunidad compartió la guerra hasta el final.
Todos ellos volvieron al continente el Día de la Bandera de 1982, y empezaron a juntarse al año siguiente.
Su historia acaba de convertirse en libro, escrito y compilado por Jorge Muñoz: se titula Historias del Apostadero Naval Malvinas (Ediciones Argentinidad, 249 pesos).

Fuente: Extracto de la nota de Juan Brodersen para Clarin publicada el 07/08/2017